La Copa exige otra proeza al Dépor

Rubén Ventureira

DEPORTES

Los fabrilistas Rochela y Añón entran en la convocatoria blanquiazul, que incluye a otros tres canteranos

13 ene 2010 . Actualizado a las 19:39 h.

Ya se intuía durísima tras el sorteo de octavos y cuartos, pero se ha puesto aún más. La Copa exige hoy una nueva machada a sumar al 1-2 en Mestalla. El mejor visitante de las Ligas europeas llega en el peor momento a Riazor, con el Dépor lisiado por las bajas.

El objetivo es resistir el acoso che con un equipo armado con los secundarios del torneo de la regularidad. Dicho así, la noche pinta mal. Pero hay motivos para el optimismo. Y son varios. El primero, el resultado de la ida, ese 1-2 que, debido al valor doble de los tantos en campo contrario, obliga al Valencia a marcar al menos dos goles para pasar de ronda. El segundo, la complementariedad de los componentes de la plantilla blanquiazul, un rasgo que ha permitido que el equipo no haya sentido las bajas de forma extraordinaria, si bien es cierto que nunca había sufrido tantas como ahora, ocho. El tercero, que el equipo coruñés solo ha perdido uno de sus doce últimos partidos, y fue contra el todopoderoso Barça. Riazor puede ser un cuarto factor fundamental, y por ello Lotina volvió a pedir ayer, como había hecho el domingo, el comodín del público. «Lo necesitan los jugadores y lo necesito yo», invocó.

El once del Dépor está cogido con alfileres. «Es lo que tenemos», resumió ayer el técnico. Hay ocho bajas, cuatro más que en el partido del domingo: a Riki, Lassad, Mista y Angulo se han unido Sergio, Pablo Álvarez y Guardado, víctimas del partido contra Osasuna, y Colotto, que sufre desde ayer una leve amigdalitis.

La defensa de Mestalla

La enfermería está tan abarrotada que han sido citados los fabrilistas Rochela y Añón, lo que eleva a cinco el número de convocados nacidos en la provincia de A Coruña, pues en ella también figuran Piscu, Juan Domínguez e Iván Pérez.

La defensa será la que, salvo en los minutos iniciales, mostró alta fiabilidad en Valencia: Manu, Laure, Zé Castro, Piscu y Filipe. En el pivote actuarán el prometedor Juan Domínguez y Antonio Tomás, que acabó el partido contra el Osasuna acalambrado. En la derecha, el incombustible Juan Rodríguez. Lotina mantenía ayer la duda de la izquierda, pero el candidato máximo es Iván Pérez. En la mediapunta oficiará Valerón y arriba entrará Bodipo, al que le bastará con demostrar lo mismo que la temporada pasada para que Lotina cuente más con él. Será difícil, pues sale de una lesión y no es titular desde el 28 del octubre (en Copa y en La Condomina). Permitirá el descanso de Adrián, que ha jugado seguidos los últimos 157 minutos. El asturiano aguardará en el banquillo, donde también estará Juca, que vuelve a una convocatoria tras su segunda lesión como deportivista.

Domínguez, en punta

Emery tiene a todos sus jugadores con el alta médica, si bien algunos están con ligeras molestias o recién salidos de una lesión. Viene con casi todo y con la plantilla conjurada para la remontada. De los mejores, solo se han quedado en Valencia Pablo Hernández, que acaba de salir de una lesión, y Mata, al que dará descanso. La principal novedad podría ser la entrada del argentino Domínguez en punta junto a Villa. El Valencia presenta unos números epatantes a domicilio: nueve victorias, tres empates y una sola derrota (en Getafe, en septiembre), sumando Liga, Copa y Liga Europea. Contando solo el torneo doméstico de la regularidad, es el mejor de España (22 puntos, por los 21 del Barcelona) y de las principales ligas europeas.