El Compostela sumó su primer triunfo de la temporada en A Malata, en donde se impuso al Racing de Ferrol por 1-2. Esta nueva derrota en casa del equipo ferrolano deja a los entrenadores, los hermanos Juan y José Veiga, con un pie en la calle. Al final del partido el presidente del club verde, Isidro Silveira, prácticamente dio a entender que hoy mismo o mañana podría destituir a los mugardeses, abucheados de nuevo por gran parte del público en su tercera etapa en el club. El conjunto ferrolano es penúltimo, con 10 puntos en 12 jornadas.
Serio, desencajado y con voz grave, el presidente admitió vivir «uno de los días más tristes» desde que está en el club. «Hoy no es un buen día para tomar ninguna medida. Estas cosas, se piensa, se analizan», comentó. Y, con un discurso conciliador, y sin atribuirse para sí solo la última palabra para decidir, añadió: «Por encima del presidente, de los futbolistas y del entrenador está el Racing, que lo compone mucha gente, sobre todo los socios. Aunque mi labor es gobernar y dirigirlo, los socios hacen posible al Racing y su voz se oye».
Veiga ya estuvo con un pie fuera del Racing en la reunión del pasado lunes del órgano directivo del club. Entonces, Silveira defendió hasta el final la continuidad del técnico. Ahora, como entonces, sobre todo a la hora de fijar los plazos del relevo, condicionará la decisión que el presidente sepa a qué persona ofrecerle el banquillo de A Malata.
«Tengo que pensar lo que le conviene e interesa al Racing. Ahora, en caliente, no es el momento de tomar decisiones», añadió Silveira, que entiende que los Veiga quieran pelear hasta el final por sacar al equipo del pozo del descenso. «Es su trabajo y lo entiendo. Si cada uno al que le va mal en su trabajo se va para casa, no tendríamos 4 millones de parados, sino 12 o 15 millones», añadió.
En todo caso, y pese al tono grave de Silveira, y ante la pregunta de si pasaba por su cabeza en un día tan negro dejar la presidencia, relativizó. «Pasan muchas cosas en estos momentos. Cuando ascendía no pensaba en marcharme», respondió sin fijarse un plazo exacto para tomar una decisión.
«Estamos en una caída libre. No es cuestión de que jugemos bien o mal. Estamos en bancarrota. Hay que tomar decisiones. No quiere decir que la culpa sea de los entrenadores», añadió Silveira. Y cambió el objetivo inicial del ascenso del club. «Ahora tenemos que pensar en otras cosas. Ya no vale la historia de ascender», zanjó.
El partido
El choque, jugado con más precipitación que cabeza por parte de los dos equipos, se pareció más a un clásico de Tercera que a uno de Segunda B. El Racing se adelantó en el marcador en una acción de estrategia en el primer minuto de juego, aunque no supo sentenciar el choque pese a tener numerosas ocasiones para lograrlo. Sin embargo, en una de las dos llegadas que tuvo en la primera parte, el Compostela empató el partido.
En la segunda mitad, Veiga no acertó con los cambios, el Compostela se hizo con el medio campo y se hizo acreedor a la victoria. Primero avisó Claudio y un minuto más tarde Sestelo logró el tanto del triunfo.