Lassad capta el recado de Lotina

Rubén Ventureira

DEPORTES

El punta admite que tiene que trabajar más para ponerse a tono: «Si no estoy bien físicamente, juego muy mal»

22 oct 2009 . Actualizado a las 11:20 h.

Lassad ha captado el mensaje de Lotina, que lo dejó en la grada el pasado sábado. Desde que en febrero lo hizo debutar, el técnico solo había prescindido del francotunecino cuando había sufrido molestias físicas importantes. El martes, el técnico fue claro a la hora de justificar la ausencia del punta frente al Sevilla: «Hay jugadores que con confianza rinden más y hay otros que lo hacen si los sacas del equipo». Ayer, Lassad explicó que, pese al cabreo inicial, ha entendido su exclusión de la lista, y llegó a decir que no la consideraba mala para él: « Cuando vi que no estaba en la lista estaba un poquito enfadado. Pero la verdad es que fue un poquito normal porque en los últimos partidos no jugué bien. Fue un pequeño golpe, pero sé que no es malo para mí».

Lotina ya tiene claro que Lassad no es un jugador de los que con confianza rinden más. Le ha dado toda, tanto en el campo, con minutos, como en sus comparecencias públicas, con palabras. La pasada temporada, el francotunecino deslumbró por su elegancia y calidad desde los primeros partidos, pero tardó dos meses en anotar su primer gol. El técnico vizcaíno, que ya antes había dejado clara su preferencia por el delantero («que Tito se olvide de Lassad»), salió entonces varias veces en su defensa: «Lassad no es Bodipo, no es un goleador, pero hace jugar». Incluso sus propios compañeros le echaron un cabo: «A Lassad hay que dejarlo en paz, yo en Primera tardé 14 partidos en marcar», declaró Riki.

Finalmente, el balance de Lassad la pasada temporada fue de 3 goles en 14 partidos. Marcó ante el Espanyol en Montjuich (3-1), el segundo ante el Almería en Riazor (2-0) y el de la victoria en casa sobre el Valladolid (1-0), precisamente el rival del próximo domingo. Esta campaña ha sido titular en tres partidos y ha anotado un tanto (contra el Espanyol, el 2-3 definitivo) en 229 minutos. Riki (2 tantos) y Adrián (1) han dispuesto de más tiempo que el francotunecino.

Los dichosos isquiotibiales

Los problemas de isquiotibiales, originados por sus músculos asimétricos, le dieron la lata la pasada temporada. De hecho, Lotina lo utilizó en todos los partidos desde su debut, pero solo en dos le concedió los 90 minutos, y en ambos se vio obligado a ello. En Soria porque se lesionaron Antonio Tomás y Zé Castro y hubo que hacer dos cambios obligatorios, y contra el Valladolid en Riazor porque Lotina no tenía más delanteros en el banquillo, el partido marchaba 1-0, el Dépor necesitaba la victoria y el Valladolid rondaba el empate. Tras ese encuentro, las molestias se agudizaron y no volvió a jugar más.

El preparador físico y los médicos habían diseñado un plan específico de prevención para que Lassad lo desarrollase esta pretemporada. Para ello se tenía que incorporar antes, pero debido a los partidos con su selección y a motivos personales lo hizo más tarde. Antes de irse de vacaciones pasó por A Coruña para ser visto por los médicos del club y se le diagnosticó una microrrotura fibrilar en la pierna derecha. Se empezó a recuperar en Marsella y, tras el descanso, en A Coruña.

Le cuesta coger el ritmo

No pudo disputar ningún amistoso de pretemporada y acumuló un retraso de dos semanas de trabajo respecto a sus compañeros. A ello se une el hecho de que es un jugador al que le cuesta coger el ritmo: «La temporada pasada, mis ocho o nueve primeros partidos con el Fabril fueron muy difíciles para mí. No sé qué me pasa cada pretemporada». No llegó a tiempo al primer partido, el disputado en el Bernabéu, y se estrenó en el segundo, en casa contra el Málaga. Pero sigue muy justo.

El punta confesó ayer que sigue arrastrando esas molestias. «Bien, bien no estoy, pero un poquito mejor, sí», apuntó, aunque después añadió que le gustaría «viajar a Valladolid y jugar». El martes, el técnico no solo dejó un recado a Lassad, sino que también lo animó a recuperarse. Tras afirmar que ese día lo había visto mejor en el entrenamiento, lo invitó a trabajar para ponerse a punto. «Poco a poco se tiene que poner al nivel del año pasado porque el equipo lo necesita», animó Lotina.

El delantero francotunecino recoge el guante y asegura que sabe cómo recuperar la confianza del míster. «Conozco mi cuerpo. Si no estoy bien físicamente, juego muy mal, porque en el campo necesito mucha movilidad», diagnosticó primero. Después dio la receta: «Sé lo que debo hacer y lo haré. Es trabajar y prepararme bien físicamente».