Por primera vez en lo que va de temporada, el piloto pontevedrés Celso Míguez no pudo cruzar la línea de meta después de un conflicto con Bruno Méndez, su único rival en la lucha por el título de la European Open F3, que este fin de semana vivió dos intensas jornadas en el circuito de Jerez.
En la última carrera y, tras unos segundos después de que se encendieran los semáforos verdes, Celso llegó al final de la primera recta emparejado con Méndez. Éste, al verse superado, chocaba contra el piloto gallego al que no le quedaba otra alternativa que aparcar su monoplaza y decir adiós a la carrera.
Pero ahí no acababan las pésimas sensaciones para Celso Míguez ya que, una vez finalizada la prueba, los comisarios deportivos optaron por excluirle. El equipo del piloto pontevedrés, Drivex, no tardó en apelar. Desde la escudería se quejaban de que en otros incidentes protagonizados por los pilotos de Campos Racing los comisarios deportivos «ni siquiera abren una investigación». No obstante, en el incidente Bruno Méndez también había quedado fuera de la pista con lo que Celso mantiene cuatro puntos de ventaja con una carrera por delante, la de Montmeló. «Es para pensar mal», sentenció ayer Míguez tras el incidente y la exclusión. «Está siendo un acoso continuo el de la pareja de comisarios deportivos contra mí durante toda la temporada», declaró.
Abadín
Al ourensano José Luis Abadín la suerte le fue esquiva. En la primera de las dos carreras el coche se le paró a tres curvas para el final, mientras que su rival Mcleod acumulaba ocho puntos más. En la segunda, Abadín consiguió acabar décimo tras varios adelantamientos.