El Dépor quiere reenamorar a Riazor

Rubén Ventureira

DEPORTES

El cuadro coruñés trabajará esta mañana en Abegondo para afinar el once inicial

27 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Hizo pupa a Lotina el partido ante al Espanyol. En caliente, tras el duelo, hasta había visto «algunas cosas buenas». A medida que han avanzado los días, lo negativo ha ido eclipsando lo positivo. En todas sus comparecencias públicas ha lamentado la falta de intensidad y desgana de aquel día, «algo que nuestro público no perdona». Ayer lo repitió de nuevo, como si el partido ante el Xerez no hubiese existido. El Dépor lavó el miércoles su imagen, sí, pero no ante su afición. Eso toca hoy.

Para lo que sí cuenta el partido de Jerez es para confeccionar la alineación. Los que se estrenaron en defensa, Manuel Pablo y Colotto, colaboraron a borrar la imagen de zaga titubeante de los tres anteriores partidos. Así que podrían repetir atrás, junto a los intocables Lopo y Filipe. Para el doble pivote Lotina da casi por perdido a Juca, con sobrecarga en los dos gemelos, y recupera a Juan Rodríguez, que podría tener como acompañante a Sergio, que supliría a Juca en la ejecución de las acciones de estrategia. En el extremo izquierdo actuará Guardado, y en el derecho, Pablo Álvarez. Los otros puestos tienen candidatos menos claros: Valerón o Lassad en la mediapunta y, arriba, Adrián o Riki. Lotina tiene en mente la alineación, pero no la desvelará hasta hoy por la mañana, tras el entrenamiento en Abegondo. No es habitual esta sesión el día de partido, pero el técnico quiere afinar el once.

Buen recuerdo

Aunque suele puntuar en A Coruña, los recuerdos más frescos del rival son buenos. Contra el Villarreal, en Riazor, jugó el Dépor su mejor partido de toda la temporada pasada: 3-0. Lafita hizo dos goles, aprovechando sendos balones peinados por Riki, que anotó el tercero a pase de cartabón de El Flaco. Entonces, los castellonenses llegaban inflados; hoy lo hacen alicaídos, como penúltimos en la clasificación. Pero en un repaso a su once, reaparezca o no Senna, infunde algo más que temor.