Una victoria y dos derrotas se convierten en el bagaje del Dépor tras los veinte primeros días de Liga. El tropiezo frente al Espanyol dejó en la afición un poso de preocupación porque su equipo volvió a caer en errores que manifestó frente al Málaga y que en aquella ocasión el sufrido triunfo logró tapar. Estos son los síntomas que la propia plantilla deportivista reconoció ayer, al término del entrenamiento, y que tratará de evitar pasado mañana en su visita al Xerez.
Abuso del fútbol directo
El centro del campo deportivista nunca marcó el ritmo... Porque casi ni vio el balón. Así lo señaló Juan Rodríguez: «Si jugamos demasiado directo, los que estamos en el centro del campo no tocamos balón y parece que estamos menos participativos». Valerón llamó la atención sobre la necesidad de «buscar el equilibrio entre jugar por abajo y jugar directo». «Podemos abusar de una cosa como de otra y es algo a ajustar», indicó el mediapunta, quien coincidió con el diagnóstico de Pablo Álvarez: «El fútbol no solo es directo o solo tocar, sino que hay que combinar las dos cosas».
Poco toque de balón
El equipo de Lotina pareció peleado con el balón, pues renunció por completo a su jogo bonito para confiarse a una sola jugada: pelotazo hacia Riki, quien prolongaba hacia la carrera de alguno de sus compañeros. Una jugada en la que el Espanyol no picó. «Cuando un equipo toca más el balón todos los jugadores se sienten más cómodos y se ven más», indicó Rodríguez.
Desajustes en la presión
El acordeón del Dépor, el perfecto acoplamiento entre sus líneas, sonó desafinado. O se volcaba en exceso y dejaba muchos huecos, o se quedaba corto y permitía que los visitantes marcasen el ritmo. «Lo cierto es que nunca estuvimos cómodos, sobre todo en el primer tiempo, cuando les dejamos jugar demasiado alegres», dijo Juan Rodríguez, al que secundó Lopo: «El Espanyol no nos dejó hacer lo que queríamos».
Inferior física y mentalmente
Valerón advirtió de que el partido se rompió en la segunda parte: «El fútbol ya no era combinativo». El aspecto psicológico de verse muchos minutos por debajo en el marcador también afectó: «Si estamos preocupados a la tercera jornada... El equipo está dolido porque no gusta perder y menos en casa, pero somos ya mayores», apuntó Lopo.
Errores de marcaje
«El partido se perdió por errores nuestros, se nos fue a balón parado», afirmó Juan Rodríguez, quien llamó la atención sobre no bloquearse por los pitidos que el Dépor recibió de una grada descontenta. «La gente tiene derecho a protestar si no le gusta el partido», indicó Pablo Álvarez. Unas palabras en las que Valerón abundó: «Una de las cosas más importantes que tiene que tener un equipo es saber pasar por momentos de dificultad y saber que va a haberlos».