Michael Schumacher busca la sombra en el asador del puerto de Valencia. En su porte impecable -bermudas blancas, camiseta rojo Ferrari y deportivas a juego en rojo y blanco-, explica al interlocutor en lenguaje gestual su renuncia a correr en España. Se toca el cuello, gira la cabeza y se reafirma convencido de lo que dice al final de cada frase con ese mentón prominente. Luca Badoer, su sustituto, fue antepenúltimo en los libres. Massa se recupera en São Paulo. Ya ha recuperado el 95% de la visión y quiere volver ipso facto.
Por el puerto se dice que George Clooney visitará Valencia este fin de semana. Vijay Mallya, el magnate del Force India, ha amarrado su yate de 95 metros de eslora frente al paddock y esto parece otra cosa. Sin embargo, salieron los coches a la pista, habló Fernando Alonso al volante de su Renault y, con el mejor tiempo en el bolsillo, silenció a toda la concurrencia.
Poco público
Es el increíble hechizo de este tipo, capaz por sí solo de convertir en éxito o fracaso una cita. Ya respiraron aliviados los responsables del trazado de Valencia cuando se supo que participaba y ayer se relamieron pensando en el efecto del primer puesto. Las gradas de Valencia lucían un aspecto tibio. Ni sí, ni no. Mucho plástico en los tendidos y los habitantes de cada localidad torrándose a un sol infernal.
A Alonso no se le ve eufórico en Valencia. Por motivos personales (pues esta semana falleció su abuela), para no levantar falsas expectativas (a Briatore le gusta descargar el coche de gasolina en escenarios con fuerte carga publicitaria) o por cuestiones que solo él conocerá, se mostró lacónico y muy cauto.
Renault experimentó el año pasado una progresión espectacular después del parón en las vacaciones de verano. En la última carrera en Hungría, Alonso logró la pole y, en la anterior, Alemania, la vuelta rápida. Síntomas de que el R29 ha mejorado.
Alonso, satisfecho
El piloto español se mostró satisfecho con el primer puesto conseguido ayer en la segunda sesión de entrenamientos del Gran Premio de Europa de fórmula 1 y con el rendimiento en general del monoplaza, aunque se mostró cauto para la calificación de hoy y la carrera de mañana.
«Hemos ido bien desde esta mañana [por ayer]. El coche se ha comportado bien, hemos tenido un buen ritmo en la primera sesión y en la segunda, en la que siempre hemos estado entre los cuatro primeros», indicó el asturiano.
En opinión de Alonso, ante la carrera de mañana deben tratar de salir «lo más arriba posible en la parrilla». «La salida es uno de nuestros puntos débiles y cuando se apaga el semáforo igual perdemos alguna posición», explicó.
«Tengo esperanzas de que vaya bien la carrera, pero es pronto para decir cosas, aunque hemos visto que Brawn quizá se ha recuperado, los McLaren han ido muy rápido en la primera sesión», indicó el español.
McLaren lo echa de menos
Martin Whitmarsh, el nuevo máximo responsable de McLaren-Mercedes, admitió su «enorme arrepentimiento» por haber dejado escapar al español.
El británico, de 51 años y desde el 1 de marzo nuevo responsable máximo del equipo, echa la vista atrás con melancolía y lamentando haber perdido a Fernando Alonso tras una temporada convulsa.
«Llevo 20 años en este deporte y, si uno mira atrás, uno siempre se arrepiente de algo, hay triunfos y derrotas. Me arrepiento enormemente de haber perdido a una estrella como Fernando, uno de los grandes pilotos, porque queremos tener siempre a los mejores pilotos posibles en nuestro equipo y él lo es», aseguró ayer en Valencia.
El nuevo director es el responsable de la apertura de un equipo que con Ron Dennis al frente estaba marcado por la arrogancia y la lejanía.