El Dépor cede ante la pegada del Sevilla

DEPORTES

Dominó por momentos e incluso mereció el gol, pero un error defensivo en un córner le costó la final del trofeo Carranza

16 ago 2009 . Actualizado a las 12:13 h.

El Deportivo perdió la final del trofeo Ramón de Carranza (1-0), que fue a parar por sexto año consecutivo a las vitrinas del Sevilla. El cuadro de Manolo Jiménez se aprovechó del balón parado, y el equipo blanquiazul fue incapaz de encontrar el gol, a pesar de sus momentos de dominio. El Cádiz, recién ascendido a Segunda, terminó tercero por derrotar al Valencia (2-1) en el otro partido del día.

Se le atragantó el Deportivo al Sevilla de muy buenas maneras. De hecho, a pesar de la voluntad hispalense en el inicio, los blanquiazules dispusieron de buenas ocasiones.

En ataque, Riki y Guardado estaban notables. En la retaguardia, Zé Castro y Angulo mostraban ciertos problemas que le daban alas al Sevilla. El Dépor controlaba el miedo e incluso regalaba algún latigazo que otro en las cercanías de Javi Varas.

Tras varias amenazas, a la media hora, Aranzubia evitó que Adriano cantase gol tras una de sus internadas. La jugada siguió con una posible mano de Angulo a remate de Alfaro. En esto se perdió casi toda la primera parte. El resto, se empleó en jugadas de estrategia, sin consecuencias.

La segunda comenzó con la multiplicación de las sustituciones y la reducción del fútbol. El balón vivía más en el campo del Deportivo que en el ajeno. Pero el panorama cambió a los pocos minutos. Lotina dio entrada a Filipe Luis y Mista, buscando voracidad en ataque. Añadió a Iván Pérez y a Juan Carlos Valerón.

Este equipo va sembrando de sensaciones agridulces los campos que pisa. Por un lado, Lotina ha conseguido que el Deportivo asuma el gusto por el fútbol de toque. Incluso las nuevas generaciones se preocupan por mimar la pelota. Por el otro, todos los arranques de temporada, los mismos males: falta de gol y episodios de desconcentración en defensa.

Hasta el momento, Mista está intentando con vehemencia solucionar la primera complicación. Ayer estuvo muy activo y suyas fueron las mejores ocasiones de gol. Su alianza con Valerón es esperanzadora. De ella, salieron dos jugadas que no acabaron en gol porque de vez en cuando regresa el Mista del año pasado.

Con todo, el Sevilla es implacable, incluso en la pretemporada. Dispuso de alguna ocasión que hacía dudar acerca del equipo que merecía la victoria. Eso le permitía mantener alejado al Deportivo durante los minutos necesarios para ir cocinando el gol. Lo sirvió en el ochenta, en una doble jugada a balón parado. Primero, un libre directo, que Aranzubia terminó desviando a córner. Al saque de esquina, Escudé cabeceó el 1-0. Y minutos después, Duda, pudo haber ampliado, también a bote de falta.

No cejó el Deportivo y Lopo dispuso de la última oportunidad, pero mandó alto un centro de Iván Pérez. La falta de gol mató al equipo blanquiazul.