Lidera el Open Británico tras una segunda jornada en la que falló Jiménez y Tiger no pasó el corte
18 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El reloj parece haber retrocedido brutalmente en la costa escocesa: en 1977 el estadounidense Tom Watson lideraba en Turnberry (Escocia) el Open Británico ante la oposición de Jack Nicklaus; 32 años después y ahora con 59 primaveras en su pasaporte, Watson lidera este mismo torneo y en idéntico escenario después de dos rondas.
El golf depara estas paradojas, imposibles en otros deportes.
Watson, que cumple 60 años a comienzos de septiembre, aguantó estoicamente la jornada ventosa, lluviosa y fresca para firmar el par del campo (70 golpes) y colocarse como líder con 5 bajo par. En lo alto de este longevo torneo, Watson está en compañía de su compatriota Steve Marino, un hombre que se coló en el torneo como tercer reserva y que nunca había jugado antes en un links.
La fortuna y el golf sonríen al abuelo Watson en el mismo escenario en el que derrotó en plena juventud a Jack Nicklaus en el llamado duelo al sol, hace 32 años. El golf fue, en cambio, cruel ayer con Tiger Woods, el mejor del planeta, que se despidió de este torneo antes del fin de semana por primera vez en su carrera.
Otro veterano estadounidense, Mark Calcavecchia, de 49 años y campeón del Open Británico en 1989, es tercero, a un golpe de la cabeza. Si no fuera por la sorpresa de Marino, se podría asegurar que en Turnberry la experiencia (Watson y Calcavecchia) es más que un grado.
Jiménez, mal
Miguel Ángel Jiménez se acostó como líder del torneo, después de unos memorables primeros 18 hoyos (64 golpes), pero cayó a la cuarta plaza tras firmar ayer 73 golpes (3 arriba).
El viento y la presión del liderato frenaron al malagueño, aunque sigue porfiando a solo dos golpes de Watson y junto a jugadores de talla, como el sudafricano Retief Goosen, el inglés Ross Fisher y el fiyiano Vigía Singh.
El trabajo de Watson no solo impresiona y sorprende. También está dando un vuelco a las audiencias televisivas. En la era de Tiger Woods, la megaestrella que arrastra audiencias millonarias, el apellido que pega al aficionado al televisor no es el de Tiger, sino el de Watson, el mito que ganó 8 títulos de Grand Slam, cinco de ellos en el Open Británico (1975, 1977, 1980, 1982 y 1983) y que lideró el golf mundial en las décadas de los setenta y ochenta.
Tiger, por el contrario, se enfrentó a la cara más amarga para un número uno mundial: no logró atravesar el corte. Es la tercera vez que Tiger se ve obligado a hacer las maletas antes del fin de semana en un grande, la segunda como profesional -antes no superó el corte del Abierto estadounidense de 2006- y primera de su carrera en el Open Británico.
Depresión de Woods
El trayecto entre el hoyo 8 y el 13 fue depresivo para Tiger. Lo atravesó con tres bogeys y dos dobles bogeys , en medio de una fuerte tormenta y viento. Ahí cavó su tumba el mejor de mundo, aunque aún peleó en los tres últimos hoyos: hizo sendos birdies en el 16 y también el 17 y no pudo seguir la secuencia en el 18, para quedar apeado por un solo golpe.
Bien colocados para el fin de semana figuran Sergio García, el colombiano Camilo Villegas y el argentino Ángel Cabrera, en el puesto duodécimo, a cuatro golpes de los líderes.
Gonzalo Fernández Castaño atravesó el corte y quedaron fuera Álvaro Quirós y Pablo Larrazábal.