Fernando Alonso convoca a la lluvia

J. M. Cortizas

DEPORTES

¡Qué llueva! Lo piensa y lo dice Fernando Alonso. Parece que sus deseos se harán realidad en este fin de semana alemán, en el que las estaciones juegan al escondite. Este viernes, doce grados y agua intermitente en torno al castillo de Nurburg. En las dos mangas de entrenamientos libres, en el box de Renault se estampó el visto bueno al programa. Pruebas con la configuración y tandas con las novedades aerodinámicas recién concebidas. «Parece que va bien lo que hemos introducido, pero las posiciones siguen siendo las mismas. Hemos mejorado y los demás parece que también han introducido algunas novedades», explicó el bicampeón español.

Sobre las modificaciones, se mostró cauto. «Siempre cabe la posibilidad de que algo que te llegue de la fábrica te haga ganar tiempo y das el salto de calidad. Otras veces confías en que funcione y no logras nada. Son simulaciones», añadió.

Quizá por ello, su prioridad radica en que este domingo la carrera no se corra en seco. «Si hay una carrera cambiante, con lluvia, en seco, viento y lo que sea, quizá pueda salir beneficiado. O todo lo contrario, porque ha habido carreras de lluvia en las que hemos metido la pata en el momento menos oportuno. Pero siempre son mejores las variantes, porque en seco estaríamos rozando la décima posición. Se habla de un 70% de posibilidades de lluvia durante la prueba», desveló antes de asegurar que los golpes de suerte que pudiera tenerle previsto el destino los guardaría «para el próximo año».

La dosis de la magna especulación que lo coloca en Ferrari en el 2010 parece en Nurburgring reservada a los medios italianos y alemanes. Los españoles le han concedido una tregua -que no durará- y desde su equipo se tratan de apaciguar los ánimos. Es lo que dice el mismísimo presidente de la compañía francesa, Carlos Ghosn: «Alonso correrá en Renault el próximo año».