La expedición del Athletic de Bilbao llegó a Valencia con la intención de regresar el jueves con la Copa del Rey que disputará el miércoles ante el Barcelona en el campo de Mestalla en su poder. El equipo aterrizó en el aeropuerto de Manises justo a la hora en la que su oponente en la final realizaba el calentamiento previo a su encuentro ante el Villarreal en el Camp Nou, en el que aspiraba a proclamarse campeón de Liga.
Un centenar de seguidores del club bilbaíno recibió en el aeropuerto a la expedición del equipo que entrena Joaquín Caparrós con cánticos de apoyo y los jugadores trataron de dar un mensaje de confianza a sus aficionados.
Gaizka Toquero afirmó que el equipo llega con muchas ganas de conseguir un título por el que ha luchado mucho. «No venimos a pasar el día a Valencia, sino que venimos a llevarnos la copa a Bilbao», afirmó el delantero. Su compañero Fernando Amorebieta indicó que es posible que el del miércoles sea el partido más importante de la vida de muchos jugadores de su equipo, por lo que tienen que sacarlo adelante.
«Va a ser un partido con mucha presión. Sabemos que ellos van a intentar tocar el balón y nosotros vamos a intentar que no lo hagan. Tenemos nuestras opciones y si las aprovechamos podemos ganarlo», agregó.
Varios cientos de aficionados despidieron ayer frente al céntrico hotel de Bilbao donde estaba alojado al Athletic Club en su salida hacia Valencia. Con gritos de ánimo a la plantilla rojiblanca, que salió a saludar desde el mismo balcón que lo hizo antes del partido de vuelta de semifinales ante el Sevilla, los aficionados se concentraron en la Plaza Moyua.
Antes, cerca 20.000 seguidores rojiblancos ya habían acudido a San Mamés para presenciar el último entrenamiento de su equipo antes del viaje a Valencia. Hoy y mañana, el Athletic se entrenará en la localidad de Puzol y el campo de Mestalla, respectivamente, para preparar el decisivo partido del miércoles.
La Gabarra, preparada
Si ganase el equipo bilbaíno, el viernes se llevaría a cabo el recibimiento institucional y popular que le tienen preparado, con los jugadores surcando la Ría dentro de La Gabarra sobre la que ya celebraron en su día los títulos de los años 80, entonces vitoreados por alrededor de un millón de personas que se dieron cita en ambas márgenes del Nervión.