Un enorme mosaico de 40.000 metros cuadrados con el logotipo de Madrid 2016, que vieron desde el avión, y una caricatura propia realizada por niños, que recibieron tras aterrizar, fueron las primeras sorpresas que vivieron ayer los trece miembros de la comisión de evaluación del Comité Olímpico Internacional (COI) nada más llegar a Madrid para analizar la candidatura de la capital de España a los Juegos del 2016. Luego, de camino del hotel donde se alojan hasta el sábado, pudieron disfrutar de una ciudad engalanada con 50.000 banderolas en las calles con el lema Tengo una corazonada.
Tras ser recibidos al pie del avión por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, por la tarde tuvieron la visita de los Príncipes de Asturias, acompañados por numerosos deportistas de élite españoles, con los que compartieron un cóctel.
Tras visitar Tokio y Chicago, y procedentes de Río de Janeiro, la comisión, integrada por siete miembros del COI y seis expertos -ninguno procedente de los países candidatos-, examinará a los responsables de las 17 áreas que integran el dosier de la candidatura, con especial atención a infraestructuras, transportes y seguridad. El miércoles visitarán las instalaciones -el 77% ya construidas o en fase de elaboración-; el jueves preguntarán sobre aspectos económicos y políticos, para el viernes tratar sobre asuntos tan delicados como la seguridad, los servicios médicos y el dopaje.
Los responsables de la candidatura han ensayado concienzudamente las respuestas, pues aunque el informe que tendrá que presentar la comisión el 2 de septiembre no es vinculante, sí puede ser determinante para dejar fuera a la ciudad candidata si se falla en la exposición de las bondades del proyecto. El último examen antes de la elección en Copenhague el 2 de octubre lo pasará la candidatura en junio al presentar el plan ante el comité ejecutivo del COI.