Festival español en Australia

P.?A.?L.

DEPORTES

29 ene 2009 . Actualizado a las 11:19 h.

L'Equipe sentenció ayer una jornada de contrastes en el Open de Australia. «Espagne-France: 2-0». El festival del tenis nacional asegura un finalista en Melbourne. Fernando Verdasco o Rafa Nadal se convertirán mañana ( Cuatro, 9.30 ) en el cuarto finalista español en el primer grande de la temporada. Como hizo frente a otros dos jugadores a los que no había ganado antes -su verdugo en la final de Brisbane, Radek Stepanek, y el tenista de moda, Andy Murray-, Verdasco tumbó al francés Jo Wilfried Tsonga, vigente subcampeón. El madrileño vive, a los 25 años, los mejores días de su carrera, y ganó por 7-6 (2), 3-6, 6-3 y 6-2. El triunfo colma su meta para el año 2009, acceder al top-ten . El lunes será, como mínimo, el noveno jugador mundial, y le sitúa en las semifinales de un torneo del Grand Slam , que no había alcanzado jamás. Así que se emocionó al final del partido. «Creo que puedo ganar a cualquiera, y también perder, pero no me he puesto un límite en este torneo. Estoy en semifinales, y también sé que puedo llegar a la final o ganar el título», comentó Verdasco en su línea de confianza de los últimos meses. Y se volvió a referir al refuerzo que supuso ganar el partido decisivo para el título de España en la Copa Davis contra Argentina. «Miedo, Verdasco tiene miedo», le gritaron en Mar del Plata. «Esa canción me cambió la vida», bromeó en relación con la confianza que le brindó salir de una situación delicada y vencer a José Acasuso. «Es una victoria increíble, la más importante», destacó el madrileño tras su triunfo frente a Tsonga, séptimo jugador del mundo: «Me siento un privilegiado y ahora solo puedo disfrutar y seguir dándolo todo». Verdasco se cruzó en los vestuarios de la pista central con Nadal, que le felicitó por su enorme nivel en los dos últimos sets frente a Tsonga. El mallorquín ganó después al francés Gilles Simon por 6-2, 7-5 y 7-5. Sigue sin ceder un solo set. Pero el partido frente al correoso tenista francés, octavo jugador mundial, le exigió más que ningún otro. «Es un jugador frente al que hay que estar muy fino para ganarle. Cuando le cambio la dirección de lado a lado está como un frontón, y es complicado poder sacarle de sitio. He intentado cortar un poco la pelota para que no se sintiera cómodo», explicó Nadal, que ganó sus seis partidos precedentes frente a Verdasco. Los jugadores españoles perdieron sus tres anteriores finales en el Open de Australia: en 1968 Juan Gisbert, en 1969 Andrés Gimeno y en 1997 Carlos Moyà.