La solidaridad táctica es la gran apuesta blanquiazul para frenar al futbolista ?de moda en el Real Madrid, que ha marcado en los últimos cuatro partidos
24 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Tanto hablar del barcelonista Leo Messi que el aspirante Real Madrid (próximo rival del Deportivo) se ha inventado el suyo, y no le ha salido tan mal. El zurdo Arjen Robben se ha puesto de moda en el Bernabéu y sobre su figura existen corrientes de opinión divergentes. Los hay que lo elevan a la categoría de crac, otros prefieren diluirlo en el (por momentos) río revuelto merengue y lo acusan de individualista. Todos lo definen como «un extremo a la vieja usanza», el único hombre de banda del Real Madrid. Velocidad, regate en carrera y llegada parecen sus cualidades más destacadas.
El holandés llega al partido contra el Deportivo en su mejor momento de forma desde su aterrizaje en la Liga. Ha marcado en los últimos tres partidos con un denominador común: su atrevimiento individual. De hecho, es el futbolista que más acciones en solitario culmina, lo que también lo sitúa entre los más rematadores del campeonato. Aunque menos frecuentes, sus asistencias buscan casi siempre a Gonzalo Higuaín.
Por su individualismo y peso específico en el juego del Real Madrid, neutralizar a Robben proporciona un doble beneficio. Por un lado, evita una mayor presencia madridista en el área propia. Por el otro, recuperar una pelota en su zona de juego ofrece la posibilidad de un contragolpe peligroso.
El hecho de que actúe a pierna cambiada por la banda derecha introduce matices en el planteamiento de Lotina: «El Madrid no es un equipo de remate, ponerlo en la banda para que centre no es provechoso. Sus entradas a pie cambiado son peligrosas». Cree que un jugador de estas características no se detiene ante un uno contra uno, de manera que las ayudas son básicas para lograr el éxito. Debe provenir del interior, del mediocentro y de la defensa. «Es el que más daño está haciendo a los rivales, por su velocidad y la confianza que le da tener continuidad», concluye.
Juan Rodríguez opina, por el contrario, que «no se pueden centrar todos los esfuerzos en un jugador, porque dejas desguarnecidas otras parcelas del campo». «Es determinante en el uno contra uno y debemos estar concentrados en los apoyos. Esa es nuestra función, pero no es algo nuevo, porque es lo que debíamos haber hecho ante el Barça y el Sevilla, pero lo tendremos que volver a hacer en el próximo partido», dijo.
Filipe Luis elogia al holandés, con quien coincidirá cara a cara: «Es peligroso, incisivo, muy rápido y con un regate muy bueno. Es parecido a Messi, aunque creo que Leo es mejor». «Sé que lo tendré difícil, espero tener un buen día. Tendré que ser muy agresivo para detenerle», añade. «Claro que un defensa solo puede pararle, pero si estamos bien posicionados y nos ayudamos, hay más posibilidades de éxito», explica. «Defenderle no debe condicionar nuestro juego o mermarnos en ataque», concluye. «De todos modos, tengo claro que yo soy defensa y que, si no puedo atacar por su culpa, no lo haré», zanja.