El Club Deportivo Logroñés dio ayer un nuevo paso hacia su desaparición. Los jugadores del equipo blanquirrojo, que milita en la Tercera División, no acudieron al partido que debían disputar en el campo de San Miguel, en Navarrete (La Rioja), contra el Tedeón, lo que supone su exclusión de la competición y su descenso a Regional Preferente. El propietario de la entidad, Javier Sánchez, volvió a incumplir sus compromisos de pago con los futbolistas, a los que adeuda varias mensualidades.
En un intento por conseguir que la plantilla acudiera a jugar el partido, Sánchez firmó pagarés que vencían el pasado viernes a nombre de los futbolistas. En realidad, no tenían fondos. Al acumular ya dos incomparecencias durante esta temporada (la primera tuvo lugar el 14 de diciembre contra el Calasancio), el equipo perderá la categoría y permanecerá en Regional preferente durante dos campañas como sanción.
Fundado en 1940, el Logroñés ha vivido en la última década un sinfín de problemas económicos. Descendió en tres ocasiones por impagos (2000, 2004 y 2008) y esta vez podría no haber retorno.