Lopera abre las puertas del cortijo

DEPORTES

El dueño del Betis afronta la venta del club, una asamblea extraordinaria y las investigaciones del Consejo Superior de Deportes y de la Agencia Tributaria

01 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace casi una década, alguien calificó al Betis como «el cortijo de don Manué», un retrato de las maniobras de Lopera. Era el comienzo del fin. El telón de acero que el entonces presidente tejió en el club con las acciones de su empresa Farusa comenzaba a deshilacharse. El proceso fue lento, pero, ocho años más tarde, Manuel Ruiz de Lopera está obligado a dar un paso al costado. Las investigaciones a las que le han sometido Hacienda y el Consejo Superior de Deportes (CSD) por presuntas irregularidades en las cuentas y la incógnita sobre la titularidad de sus acciones terminarán con la venta del club a Betis Sport antes de la celebración de la asamblea extraordinaria solicitada por los tres grupos opositores, el 1 de diciembre.

Control del CSD

La venta de acciones de Farusa a la entidad compradora debía producirse ayer, pero de momento el traspaso puede no ser efectivo, ya que precisa del visto bueno del CSD, que investiga la verdadera titularidad de las acciones que Lopera dice poseer. Y el organismo podría tomarse hasta tres meses de plazo para zanjar la venta del Betis, ya que Lopera, dueño y ex presidente del club, es incapaz de demostrar documentalmente que es propietario de un 4% (integrado en las acciones a nombre de Farusa) del 54,54% de los títulos que dice poseer. Además, hace diez años, unos socios béticos que compraron un 3,05 por ciento de acciones reclaman al club que les dé los justificantes de la compra, algo que no han conseguido todavía, lo que motivó la investigación del CSD.

Por otra parte, desde julio del 2008, dos inspectores de Hacienda analizan las cuentas de Lopera, después de que la Fiscalía lo acusase de descapitalizar el club y abusar de su cargo. Esta situación se alcanzó en pleno proceso a Lopera por un presunto delito societario. Los inspectores de Hacienda debían analizar las cuentas del Betis en los últimos quince años y la relación del club con Tegasa y Encadesa, propiedad de Lopera. Precisamente, la última está de actualidad, pues los grupos opositores han incluido en el orden del día de la junta la petición de explicaciones por la liquidación de los contratos entre el Betis, Tegasa y Encadesa, y del coste que ha supuesto la liquidación (algunas informaciones apuntan a que Encadesa debe diez millones de euros al club).

Conocer la deuda real

En esa junta extraordinaria se pretende conocer la deuda real neta del Betis (que en junio del año pasado era de 57 millones de euros) y la titularidad de los derechos federativos y de imagen de la primera plantilla y del filial.

El orden del día también incluye una solicitud al consejo para que explique el convenio con el Ayuntamiento, la presunta compra de terrenos para la ciudad deportiva y la prohibición de vender el patrimonio del club «sin la autorización del conjunto de accionistas», que es como está establecido actualmente en los estatutos. Los asambleístas quieren también que se les informe de cualquier movimiento de títulos que afecte a más del cinco por ciento del total.

Queda la duda de quién presidirá la junta, ya que si el CSD no autoriza a tiempo la venta a Betis Sport, la empresa compradora todavía no podría ejercer y Lopera tendría que soportar el chaparrón de los accionistas más descontentos.