La UEFA obliga a Lotina a repetir mañana un encuentro de sanción por salir al campo antes del partido de Split y hablar por teléfono móvil desde el palco del estadio
01 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Cometió el delito de pisar el césped y la infamia de hablar por teléfono durante el partido, y la UEFA descargó sobre él todo el peso de su maquinaria represiva. Un fenómeno belga llamado Fernand Meese, delegado de la UEFA en el partido Hajduk Split-Deportivo de la ronda previa, debe de profesarle un cariño inmenso a Miguel Ángel Lotina porque un amigable informe suyo obliga al entrenador blanquiazul a repetir el encuentro de sanción que había cumplido en Croacia.
Lotina estaba castigado, así que tuvo que presenciar ese duelo desde el palco, pero el implacable Meese observó dos alarmantes irregularidades en la conducta del técnico, al que no se le ocurrió mayor infamia que bajar a comprobar el estado del césped una hora y media antes del envite y, en el súmmum del descaro, hablar por el móvil en el palco durante la disputa del partido.
Tras la denuncia del belga, el Comité de Control y Disciplina de la UEFA comunicó al Deportivo que Lotina ha vuelto a ser castigado, así que tampoco podrá sentarse mañana en el banquillo de Riazor para el trascendental compromiso con el Brann, que deberá atisbar desde la grada.
Contra esta decisión de la UEFA no cabe democrático recurso, por lo que el entrenador no tendrá más remedio que acatar la condena si no desea otra aún mayor. Estaría bien que Lotina contuviese esta vez su afición a la jardinería y quizá convenga que el club inicie las pesquisas pertinentes para saber si se le autoriza a mascar chicle durante su estancia en el palco, práctica habitual en las horas muertas del preparador vasco, no vaya a ser que se cargue de nuevo la normativa.
El club reconoció ayer que la reglamentación prohíbe a un entrenador sancionado bajar al terreno de juego, pero entiende que en este caso se produce una interpretación «enormemente rigurosa» por parte del delegado de la UEFA, ya que la invasión del terreno de juego se dio una hora y media antes del partido y, en consecuencia, no con la intención de pasar consignas estratégicas a los jugadores, sino de comprobar el estado del césped.
«No hablo, que me caliento»
La estrambótica acusación de hablar por el móvil, incluida inicialmente en el informe del delegado, no prosperó al final por la imposibilidad de demostrar que el perverso Lotina trasladase sus impresiones del partido al banquillo, pues nadie le puede impedir que pregunte a su mujer qué tal día hace en A Coruña, por poner un ejemplo subversivo.
«No hablo, que me caliento», espetó escuetamente el técnico a la salida del último entrenamiento con un cabreo monumental. No obstante prometió algún comentario al respecto en la rueda de prensa de esta mañana.
Lotina fue sancionado con cuatro partidos durante su anterior participación en la Copa de la UEFA, con el Espanyol, en la temporada 2006-2007. Los dos primeros los cumplió como técnico del conjunto catalán, y el tercero y el cuarto, ya en el Deportivo, en la ronda previa del torneo. El primer partido, en Riazor. El segundo, en Split, frente al Hajduk.
Ahora deberá hacerse acompañar en el palco por alguien que haga las llamadas por él durante el partido, incluso al banquillo del Dépor, y que sea Franganillo o Eduardo Domínguez el que cumpla sanción en la grada durante la fase de grupos. Y por supuesto, pedirle las llaves al portero para comprobar el estado del césped antes de que los halcones de la UEFA decidan sobrevolar el estadio.