Otra bofetada a Fernando Alonso

Miquel Liso

DEPORTES

El británico Lewis Hamilton dio continuidad a la impresionante victoria que consiguió hace quince días en Silverstone y se hizo con el primer puesto del podio en Hockenheim, donde no ganaba un McLaren desde 1998. De paso, propinó otro duro golpe al español Fernando Alonso, rival enconado del inglés, que no atraviesa su mejor momento.

Tras salir sin problemas desde la pole position, Hamilton lideraba cómodamente la carrera hasta que en la vuelta 35, el piloto alemán Timo Glock (Toyota) sufría un espectacular accidente en la recta de meta que se saldaba sin consecuencias físicas graves, pero que obligaba a entrar en pista al coche de seguridad.

Todos los pilotos clasificados en las primeras posiciones entraban en boxes excepto Hamilton, que incomprensiblemente seguía en pista, lo que unas vueltas más tarde lo relegaba al quinto puesto tras hacer su segundo repostaje. Sin embargo, el británico impuso en las últimas 15 vueltas un ritmo realmente prodigioso, calzado con neumáticos blandos, que le llevó a adelantar primero a su compañero Kovalainen, que se dejó pasar descaradamente, después a Felipe Massa y por último a Nelsinho Piquet, que al contrario que Hamilton se vio claramente beneficiado por la entrada del coche de seguridad al seguir una estrategia de una única parada en boxes.

Y si en esta ocasión la cara para Renault fue Nelson Piquet, que logró el primer podio del equipo francés este año, la cruz fue para Fernando Alonso. El piloto español concluyó undécimo tras una carrera en la que todo jugó en su contra y en la que no pudo realizar casi ningún adelantamiento. Alonso comentó antes de comenzar el Gran Premio que su carrera debía estar con el Toyota de Jarno Trulli y con los coches que le seguían inmediatamente por detrás en parrilla. Pues bien, finalmente todos ellos le superaron y lo relegaron al undécimo puesto, su peor resultado este año en las carreras que ha finalizado.

El piloto español se veía superado por Kubica en la salida y después no pudo materializar ninguno de sus intentos de adelantamiento. Alonso no pudo hacer nada en una carrera frustrante para él, ya que se vio impotente para superar a sus rivales, e incluso para defenderse de los ataques de coches como el Toro Rosso de Vettel o el Williams de Rosberg. Trulli le complicó las cosas en el inicio, y después acabó saliéndose ligeramente de la pista con un coche que adolece de falta de tracción, algo fundamental en las salidas de carrera y a la salida de las curvas lentas, como se pudo ver en la horquilla en Alemania.

A Nelson Piquet le movían la silla en Renault, con Di Grassi y Grosjean llamando a la puerta de Briatore, y cuando peor lo tenía se sacó un podio de la manga. Con fortuna, pero había que estar ahí, aguantando media carrera con las ruedas blandas y muy cargado de combustible. El brasileño lideró la carrera y aguantó sin cometer errores y sobre todo marcando unos registros muy buenos al final, cuando tenía los neumáticos en muy mal estado. Esos ocho puntos de Piquet permiten a Renault acercarse a solo dos del objetivo del equipo, el cuarto puesto en el Mundial de Constructores, mientras que Nelsinho se queda ahora a solo tres puntos de Alonso.

El McLaren progresa poco a poco, con numerosas mejoras, de diez a doce en cada carrera, según De la Rosa, que le permiten a Hamilton tener un coche capaz de hacer frente a los Ferrari, que están sufriendo mucho más de lo habitual, y que están perdiendo puntos importantes, que quizás le cuesten caro.