La posible presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE) en el Celta se entiende, por parte del administrador Francisco Prada, como una posibilidad a la que las sociedades recurren cuando tienen que «apretarse el cinturón».
«En buena parte de los concursos de otras empresas que he intervenido, que no tienen nada que ver con el fútbol, suele acompañarse la revisión de la situación de la sociedad. Es algo normal y forma parte de apretarse el cinturón. Ahí se deciden los empleados que pudiesen ser necesarios para esta nueva etapa», comentó ayer el auditor. De todos modos, matizó que esta decisión será exclusivamente del Celta y que no tendrán ni que presentársela antes a los administradores. «La decisión de presentar un ERE o no solo le compete al Celta y lo tienen que presentar ante el Juzgado de lo Mercantil directamente. Luego la jueza nos pedirá un informe a nosotros».
La decisión es del juez
Prada apunta además que en un tema de tanta trascendencia como puede ser una regulación de empleo, solo el juez puede tomar decisiones. «Todas las competencias son del juzgado. Nosotros somos sus ojos, su fuente de información. En algunas operaciones podemos decidir nosotros directamente porque el juzgado no puede ir a cada decisión que se toma en el Celta, pero algo de la trascendencia de una modificación de condiciones laborales, horarios, o extinción de relaciones laborales, es el juez quien a su criterio lo resuelve. Nos pedirán nuestra opinión, pero nada más». Sobre este tema incidió, para buscarle un lado positivo, en que mientras él estuvo como abogado del Ourense en su proceso concursal no hizo falta recurrir a un ERE.