Fallan un penalti adrede por un error arbitral

Kiko Novoa

DEPORTES

29 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Dépor llega a Zaragoza con posibilidades de entrar en Europa. El marcador dice 2-2. Un punto no basta. A cinco minutos del final surge el milagro. Un defensa maño abraza el balón en medio de su área. El árbitro, lógico, señala penalti. «Escuché un pitido», se excusa el defensa. La parroquia deportivista, que lo festeja, ni se imagina la tragedia: el delantero, tras colocar el balón, lo lanza a ras de suelo a cámara lenta para que el portero, pasmado, pueda agarrarlo sin pestañear. No pasó en la Romareda, sino en Mera (A Coruña).

El Olímpico de Rutis llegaba al campo del Marino con posibilidades de ascenso a la Primera Autonómica. Cinco puntos de diferencia a tres partidos del final eran los argumentos. «Un jugador del Olímpico estaba tirado en el suelo, y mi compañero Damián agarró el balón porque pensó que el árbitro había invalidado la jugada», recuerda Antón Orro Pazos, meta del Marino. Así se lo explicó a Javier García Sánchez, central del Olímpico, antes de ejecutar la máxima falta. «No te preocupes», le respondió el lanzador. Javi miró a portería, tomó carrerilla y disparó mansamente, acariciando el balón, para que Antón pudiese detenerlo sin esfuerzo. Fue un pase al rival. «En once años como portero jamás me había pasado nada igual».

Javi dice que no lo dudó, que esto es un deporte y que no se debe perder la perspectiva. «Hacer lo contrario me hubiese parecido lamentable. Llevo 18 años jugando, nunca habíamos tomado una decisión así, pero ya es hora de que prime la deportividad», reclama el futbolista. «Le dije al portero que estuviese tranquilo, que lo iba a tirar raso y por el centro, y así fue».

Piris es mediocampista del Olímpico y antes lo fue del Marino. La curiosa acción del penalti fue consensuada: «Todavía no conocíamos el resto de resultados, así que sabíamos que quizás estábamos tirando el ascenso por la borda, pero eso no nos importó». ¿Y si el partido hubiese sido en Rutis, ante la afición? «Bueno, en ese caso lo habríamos discutido más», dice entre risas.

Para la directiva, la decisión es motivo de orgullo. «No Olímpico non queremos resultados por resultados. Esta situación refórzanos como clube e dános prestixio», asegura con orgullo Javier Botana, directivo de la entidad cullerdense.