Tres ex jugadores buscan soluciones a la mala racha en casa cuando se cumplen 110 días de la última victoria
05 ene 2008 . Actualizado a las 02:03 h.Para el ex capitán del Deportivo, Fran González, «la necesidad puede estar pasando factura, porque genera nerviosismo, prisas y falta de confianza; esto lleva a cometer errores defensivos y fallar ocasiones de gol claras». Fran coincide con algunos jugadores de la actual plantilla que dicen que el equipo está más cómodo si el rival lleva la iniciativa, papel que le corresponde al Deportivo en Riazor. «Los rivales saben que el Dépor no materializa y que es vulnerable en los contraataques», explica. Fran cree que «la clave es mejorar la puntería». «Si haces muchas ocasiones y no marcas, pero el rival te marca a la segunda, te vienes abajo», dice. «Quizás se están necesitando demasiadas ocasiones para marcar y se está fallando en el último pase», añade. El ex guardameta blanquiazul Francisco Liaño lo tiene claro: «La escasez de gol es normal en los equipos de la mitad de la tabla para abajo, pero no lo es que encajen goles con tanta facilidad. Hay que resolver los despistes, errores o penaltis absurdos cuanto antes. Porque si sigue recibiendo goles con esa facilidad y esto se une a la poca eficacia goleadora, psicológicamente es más complicado remontar». «Si no se gana, la salvación se aleja y el estado anímico empeora», añade. Para Liaño, «con la primera vuelta casi terminada, no se trata de una casualidad y es algo difícil de corregir». «La plantilla no da para más. Cuando se encaja un gol, se pierde la paciencia, se recurre al pelotazo y el técnico descompensa al equipo introduciendo delanteros», dice. El ex delantero Javier Manjarín no tenía claro cuál de todos los errores colectivos que comete el Deportivo en casa puede pesar más a la hora de sentenciar la derrota. «Quizás lo mejor es asegurarse la firmeza defensiva. Pero la verdad es que de poco servirá a largo plazo si el equipo no soluciona también su falta de acierto ofensiva», analiza. «La verdadera importancia de no ganar en tu propio campo es que el equipo juega con más tensión de la que debería y el rendimiento es menor. Yo viví la misma situación en el Racing de Santander, nos metimos ahí abajo y no fuimos capaces de salir», recuerda. «Quizás no se puede hacer nada más y es lo que hay. No queda otra que trabajar y confiar en la suerte», concluye. El Deportivo es el penúltimo equipo de la Primera División con diecisiete puntos debido a los deméritos acumulados en su propio campo, donde no ha podido vencer más que un partido. Y eso, hace ya casi cuatro meses. Fuera de casa, no le va mal. De hecho, sería el quinto clasificado en un hipotético ránking que sólo tuviese en cuenta los partidos disputados como visitante. Los siete tantos anotados en los dieciocho encuentros jugados en Riazor sólo han servido a los coruñeses para hacerse acreedores de una victoria por la mínima (contra el Betis, 1-0, el 16 de septiembre) y dos empates (ante el Mallorca y Zaragoza, ambos por idéntico resultado: empate a un gol). Es el peor equipo local de la Liga, seguido del Athletic Club de Bilbao (que tampoco pudo ganar más de un partido, pero al menos ha empatado seis). La situación es alarmante y los miembros de la plantilla deportivista han empezado a resaltar públicamente la importancia de comenzar a ganar los partidos disputados en A Coruña. El técnico Miguel Ángel Lotina ha probado múltiples variantes y ha trabajado en los entrenamientos diversas mejoras que no han dado resultado. Ayer, cuando se cumplían 110 días sin una victoria del Deportivo en Riazor, tres ex futbolistas blanquiazules con peso histórico han intentado buscar una solución a esta mala racha. Fran, Liaño y Manjarín ofrecen un abanico amplio de sugerencias, que pasan por la firmeza defensiva, la efectividad en ataque y la fortaleza psicológica. Sin embargo, resulta significativo que el análisis de todos ellos resulte un compendio de todos estos aspectos con apariencia de puntos débiles del equipo.