Xisco acabó con el pánico

DEPORTES

La necesidad de puntos atenazó a los dos equipos hasta que el delantero sentenció el partido con un excelente tanto

05 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Es casi infalible. Cuando dos equipos juegan muy presionados por la necesidad de puntos ofrecen espectáculos grises como el que se pudo ver durante la primera parte en la Nueva Condomina, donde se disputó un partido bajo el denominador común del miedo.

En esos casos el fútbol no tiene cabida en el guión, así que desaparecen las combinaciones y las ocasiones hasta que se agota el tiempo o hasta que una acción aislada obliga al cambio de libreto. Tal honor correspondió en esta ocasión al mallorquín Xisco, que modificó el rumbo del encuentro con una excelente jugada personal que abrió el partido y propició la magnífica segunda parte de los blanquiazules.

Deportivo y Murcia salieron al campo con miedo a la derrota, de manera que lo primero que intentaron fue no desordenarse. El equipo coruñés renunció casi por completo a la presión arriba, interesante en duelos precedentes, mientras su rival tampoco hizo esfuerzos por combinar y dar velocidad al juego.

Por ese motivo se vieron acciones tan surrealistas como la del minuto 20. El Murcia saca un córner contra la portería de Aouate, pero después de un rechace retrasa el balón sin necesidad hasta su propio portero. Ni el Deportivo adelanta hombres para forzar el saque de Notario ni el guardameta parece dispuesto a jugar. Pasividad. Sólo pasividad en dos equipos en calma chicha.

El Dépor, muy atrás hasta el descanso, ni siquiera lograba aprovechar los frecuentes y enormes errores de su rival en la salida del balón. Pero todo cambió en el minuto 56.

Insiste Lotina en que ni tiene ni desea un equipo de contraataque y, sin embargo, la disposición del Deportivo en Murcia es la típica de un conjunto de contragolpe. Con distancias a veces imposibles para los delanteros, Xisco supo encontrar la ubicación adecuada, escorado a la izquierda, para romper el duelo en una acción de ese tipo, después de una recuperación de De Guzmán y un toque letal de Verdú a la primera.

Lo que vino después por parte del Deportivo fue casi exclusivamente contraataque, especialmente el segundo tanto, en el que únicamente tocaron el balón Aouate y Guardado.

El Murcia no tuvo más remedio que quitarse la careta en el minuto 56, pero sus esfuerzos ofensivos, ahora deslabazados y a la desesperada, no hicieron sino alentar y favorecer las contras visitantes.