El Celta respira tras ganar en El Ejido

Efe

DEPORTES

El resultado, no obstante, no disipa todas las dudas suscitadas en el inicio de campaña.

17 sep 2007 . Actualizado a las 20:38 h.

El Celta toma aire en la clasificación y aparca momentáneamente la crisis de resultados al sumar ante el Poli Ejido su primera victoria (0-1) de la temporada, tras sumar tan sólo un punto en las tres primeras jornadas ligueras y caer eliminado ante el Málaga en la primera eliminatoria de la Copa del Rey.

Una victoria balsámica para el conjunto que dirige el búlgaro Hristo Stoichkov, ya que la ansiedad que se había apoderado del entorno celeste a causa de los malos resultados queda aparcada, al menos, hasta el próximo domingo cuando los gallegos se sometan a un nuevo examen ante el Las Palmas en Balaídos.

Tres puntos que permitirán a los vigueses trabajar sin la presión que ha acompañado en los últimos días a un equipo, que pese a estar diseñado con el único objetivo del ascenso, ha vivido estas jornadas más cerca de los puestos de cola que de la parte noble de la tabla clasificatoria.

No obstante, el choque del domingo ante el Poli Ejido no ha servido para disipar del todo las dudas levantadas por los vigueses en este inicio de campaña.

Los celestes, que jugaron prácticamente todo el partido con un hombre más por la expulsión de Juan Díaz en el minuto cuatro, volvieron a cometer los errores de jornadas anteriores y acabaron sufriendo para conservar el resultado.

Pese a la ventaja que otorgaba el tanto de Antonio Núñez a los cincuenta y cinco minutos, los agobios vividos en el tramo final del encuentro hicieron revivir los fantasmas de anteriores jornadas en las que el Celta tanto ante el Córdoba (1-1), el Castellón (2-1) como con el Málaga (2-1) en la Copa del Rey había dejado escapar su ventaja en los últimos minutos.

Aunque en esta ocasión el cuadro de Stoichkov logró conservar, con mucho sufrimiento, el resultado, el Celta de Vigo evidenció que no acaba de adaptarse a su nueva categoría.

Los puntos sumados en tierras almerienses suponen poner un parche a la crisis de juego por la que atraviesan los celestes, pero será necesario darle continuidad con un nuevo triunfo la próxima jornada para concederle credibilidad a la mejoría del equipo, pues hasta el momento el Celta se ha enfrentando a dos recién ascendidos y a dos equipos de la zona media de la clasificación.

Con cuatro puntos de doce posibles, los gallegos son decimocuartos, a seis de los puestos de ascenso, objetivo que se ha marcado la directiva y el cuerpo técnico, y a ocho del Málaga, líder en solitario de la categoría.

Stoichkov volvió a insistir tras la victoria en que el equipo está en el buen camino y que todavía necesitan algo más de tiempo para acoplar a la plantilla, aunque lo cierto es que tanto defensivamente como a la hora de construir el juego de ataque el equipo sigue dejando muchas dudas.

La línea de cuatro defensas que alineó el técnico búlgaro, la misma que jugó contra el Eibar, volvió a mostrarse insegura e incapaz de salir con el balón jugado desde atrás, recurriendo en muchas ocasiones al pelotazo en largo.

Pero las cosas no están mejor en ataque, ya que los delanteros siguen con la pólvora mojada. Ayer Stoichkov hizo debutar al chipriota Okkas y dejó en banquillo a su compatriota Vladimir Manchev y al joven Diego Costa, que entraron avanzada la segunda parte.

Sin embargo, de nuevo, fue un centrocampista, Núñez, que ya marcó ante el Córdoba, quien tuvo que salir al rescate de un equipo al que todavía le falta mucho para ser un serio candidato al ascenso a Primera División.