Balaídos siempre responde en los partidos clave del Celta

La Voz J. V. | VIGO

DEPORTES

ÓSCAR VÁZQUEZ

Las previsiones dicen que se registrará la mejor entrada del año

08 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La media de asistencia de aficionados a Balaídos ha sido muy pobre las dos últimas temporadas. Esta estaba en torno a las quince mil personas hasta que en los últimos partidos la gente empieza a mentalizarse de que el equipo necesita su ayuda. Ya lo decía el lunes Félix Carnero: «El comportamiento de la afición es ejemplar, no se le puede pedir más». Pero al mismo desde todos los sectores hacen un llamamiento para que el celtismo llene el estadio el próximo domingo. El primero en hacerlo fue Esteban tras el partido de Villarreal: «Todo Vigo tiene que ir a Balaídos porque nos jugamos mucho». Lo cierto es que la afición céltica siempre ha respondido en los momentos importantes, aunque a lo largo del año se muestre fría. El último ejemplo se encuentra en la temporada del ascenso cuando, tras la celebración fallida por el caso Toni Moral, el equipo vigués recibió al Éibar en la penúltima jornada y congregó a veinticinco mil aficionados en Balaídos. La semana siguiente se desplazaron más de tres mil personas a Lérida para el partido decisivo. La temporada del descenso, en el 2004, la afición tenía un enorme desencanto acostumbrada a trece años consecutivos en Primera y seis en competición europea, pero a pesar de todo en los dos últimos partidos de casa se rozó el lleno frente al Barcelona y el Mallorca. En los momentos buenos es más fácil estar, y cuando el Celta se jugaba clasificarse para Europa consiguió llenar varias veces el estadio. Pero incluso en compromisos con el descenso en juego, Balaídos ha registrado tradicionalmente muy buenas asistencias: desde el lleno absoluto frente al Real Madrid en la última jornada de la temporada 1996/97 hasta las veinte mil personas de un Celta-Osasuna en la penúltima jornada de 1994, para un partido en el que no había ninguna facilidad por parte del club para atraer a más gente al campo, como ocurre sin ir más lejos esta semana. Esta temporada se ve al celtismo más mentalizado que en otras ocasiones, según se desprende de la asistencia en los últimos partidos. El mes pasado el Athletic de Bilbao conseguía congregar en Balaídos a más de veinte mil personas. Esta cifra se superó frente al Deportivo y el Real Madrid, pero incluso en el último partido contra el Mallorca la entrada estuvo cercana a los veinte mil a pesar de ser un partido a priori poco atractivo. Las estimaciones para este domingo, aunque es pronto para decirlo, son que se puede conseguir que la entrada sea la mejor de la temporada ya que, aunque quedan cinco partidos, es como una final porque en caso de fallar el Celta estaría casi sentenciado a descender. La presidenta de la Federación de Peñas, Rosa Santos, está convencida de que el domingo el estadio estará cerca del lleno. «Desde el ascenso no veíamos tanto interés por parte de los aficionados en conseguir entradas para un partido, la gente está respondiendo», asegura. Pide a la gente que vaya vestida con los colores del equipo para darle más ambiente a las gradas, pero sin tiempo a tomar medidas especiales a desarrollar durante el partido recuerda que lo más importante es «que la gente acuda al campo y anime al equipo con todas sus fuerzas durante los noventa minutos». Del público se suele hablar como del jugador número doce. Se notó en el derbi y el domingo es una gran oportunidad para seguir soñando con la permanencia.