El fútbol vive de la emoción

DEPORTES

20 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

FINES DE semana como el de hoy no son los que hacen felices a los aficionados al fútbol, acostumbrados como están a los vaivenes del campeonato con unos resultados que llevan la amargura o alegría a los seguidores de los equipos. Terminó la Liga con un desenlace que ya se preveía en el mes de enero, cuando el Barcelona confirmaba su superioridad mientras el Madrid y el Valencia se esforzaban por mantener las ansias por un título que siempre tuvieron lejos. Como se suponía, el Madrid quedó segundo gracias al triunfo final de un Osasuna que hizo grandes méritos para la Champions , contra el pronóstico de quienes anunciaban repetidamente la caída del equipo navarro. El Valencia quedó en un puesto normal y, finalmente, el Sevilla y el Celta se sienten contentos por la UEFA. Tampoco hubo sorpresas en el descenso que amenazó muy seriamente a los equipos vascos entre los que se aceptaba la salvación de los de San Mamés y Anoeta, descenso que condenó al Alavés porque el Espanyol salió del infierno en el último suspiro. Ésa es la gran emoción que acapara la atención del aficionado, desinteresado por los partidos en los que su equipo no juega por altos objetivos, ni por escapar del descenso. El Deportivo pasó por el campeonato sin expectativas ni inquietudes. Por esto Riazor contó con menos aficionados que en otras temporadas.