El Barça se mete en octavos al aplastar al Panathinaikos

Sergi Olegó BARCELONA

DEPORTES

Eto'o marcó tres goles y Messi brilló a gran altura.

02 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El Barça alcanzó su pase a octavos de final de la Liga de Campeones en un partido colosal, enmarcado por una goleada sin paliativos ante el Panathinaikos (5-0). Los azulgranas aprovecharon las facilidades brindadas por el conjunto griego para bordar el fútbol en una noche de auténticas estrellas sobre el césped del Camp Nou. Malesani hizo un flaco favor a sus jugadores. Su dibujo táctico abocaba al suicidio colectivo. El Barça no tardó ni un minuto en agradecer las autopistas que dejaba el generoso adversario heleno. Iniesta encabezó el recital. El manchego tiene unos prismáticos privilegiados para ver el fútbol y su asistencia a Van Bommel antes de cumplirse el primer minuto alcanzó tintes celestiales, como la buena vaselina del holandés para superar a Galinovic. Los azulgranas, que estaban en su salsa, marearon como quisieron a los griegos. La circulación del balón alcanzó cifras récord. El esférico recorría los pies de los locales a una velocidad de vértigo ante un Panathinaikos que bastante tenía con mantenerse en pie para intentar dar respuesta. Liderados por un Andrés Iniesta colosal y un Leo Messi hambriento de fútbol, los azulgranas encadenaban ocasiones con facilidad. Entonces, Eto'o abría con un cabezazo su cuenta goleadora en Europa tras otra asistencia del manchego. El baile prometía. Además, novedades en el once como Gio o Messi rayaban a un gran nivel. El argentino estaba enchufado al partido. No sólo por sus habituales internadas, sino también por la presión que le sirvió para marcar el tercer tanto gracias a una sutil vaselina, después de aprovechar un error circense de Biscan y Darlas. Magia camerunesa El Camp Nou vibraba con sus ídolos. Algarabía general con el tanto de Messi y cerrada ovación para Valdés, que salvó con unos reflejos felinos un remate a bocajarro de Conceiçao. Ni la cercanía del descanso aminoró la marcha azulgrana, y Eto'o remató al filo del descanso una certera combinación entre Messi y Ronaldinho. Con el pase a octavos consumado, el Barça bajó la intensidad, aunque siguió encadenando oportunidades. Después de una minúscula aparición griega salvada en último extremo por Puyol, el Camp Nou recibió con los brazos abiertos una obra maestra africana. Eto'o consumó su triplete fabricando una rosca grandiosa desde la frontal del área. Era la guinda de un pastel que Ezquerro estuvo a punto de aumentar tras un pase genial de Ronaldinho. El guardameta Valdés cumplió su cuarto partido consecutivo sin encajar un tanto.