Caparrós se lamentó del escaso margen de maniobra de que dispone para revertir con cambios los partidos desfavorables
07 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El entrenador del Deportivo hace lo que puede. Pero, al menos, predica con el ejemplo. Por eso, en la conferencia de prensa ofrecida ayer, Joaquín Caparrós lanzó un discurso optimista («no me preocupan los resultados; lo importante de un equipo son las sensaciones y las que que me transmite éste son buenas»), protector con sus jugadores («como de ellos; el coche que tengo se lo debo a todos los futbolistas que he tenido») y levemente crítico: «Tenemos nuestras carencias, pero por supuesto, no voy a decir los defectos». Sin embargo, el andaluz se saltó esta norma minutos después para admitir la carencia de recursos en el banquillo cuando las cosas no vienen bien dadas. Lo explicó a su manera: «Dispongo de una plantilla con unas características y quizás cuando tenemos un partido que no marcha bien, pues no tenemos la posibilidad de pegar un cambio para darle la vuelta». Consciente de que sus palabras pueden afectar al estado anímico, del vestuario, y por tanto al rendimiento del equipo, el andaluz retomó la senda. «Lo que tenemos es lo mejor y yo tengo que sacarle el máximo partido», matizó con urgencia. Caparrós dio receta y media para minimizar los puntos débiles: «Como sabemos nuestras carencias, colectivamente tenemos que ser un equipo fuerte, y que haya un buen compromiso en todos los componentes porque en cuarenta partidos el que tiene esos conceptos y valores es el que consigue los objetivos». «Lo demás, es en otra fase de campeonato, en otros momentos y en otro sitio donde se tiene que hablar», zanjó. El técnico también descargó en la responsabilidad de sus fubolistas el hecho de que posibles ofertas para abandonar el club no afecten al rendimiento del colectivo. «No hay que hablar con el jugador. Simplemente, en la alta competición, un profesional tiene que convivir con eso, no puede afectarle ni distraerle. Todo lo contrario, debe asumirlo como positivo», explicó el entrenador del Deportivo. El utrerano realizó un balance superficial del corto tramo de Liga disputado hasta el momento. «Estamos en una situación buena. No muy buena, pero sí buena, de momento, y sobre todo no vamos a ver los equipos contra quien jugamos, porque en este tipo de situaciones cuando tú crees que vas a ganar puntos, los pierdes», resumió para resaltar el valor de lo conseguido por el equipo blanquiazul hasta el momento en el campeonato de la regularidad. Con esa misma intención, el preparador del equipo coruñés insitió en la defensa de sus hombres. «Los entrenadores tenemos que estar agradecidos a todos los futbolistas. Con su esfuerzo diario han ido consiguiendo objetivos», dijo. En su caso, el andaluz afirmó que seguirá echando mano del Fabril cuando la plantilla del primer equipo no pueda satisfacer sus necesidades.