El equipo de Mario Pesquera jugará hoy por la medalla de bronce ante Francia
24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Dirk Nowitzki apartó a España de la final del Europeo 2005 en una segunda parte demoledora que catapultó a Alemania, doce años después, a la lucha por el oro, donde Grecia espera al equipo de Dirk Bauermann tres horas después de que la selección española juegue por retener el bronce ante Francia. Los nervios de los cuartos acabaron el viernes. España recuperó el sosiego para buscar la final por segundo campeonato consecutivo, o sea, para buscar un hito en la historia de la canasta nacional. Hito que, además, traía aparejado otro logro, ya que el bloque español es la única selección que, junto la extinta Yugoslavia y la antigua Unión Soviética, puede colgarse cuatro medallas europeas seguidas. Esa posibilidad sigue abierta. La de jugar la final la frustró Nowitzki. La escuadra española liberó todas las tensiones del choque ante Croacia y salió al campo con otro talante. Mucho rebote y la velocidad adecuada pusieron a España al frente de partido sin grandes problemas (11-16 min 8). El ambiente, es cierto, desprendía pocas calorías. Tranquilidad en la grada y rutina funcionarial dentro de la cancha, como si todo el mundo diera por hecho que eso era lo que debía pasar y no cabía discutirlo. Felipe Reyes y Carlos Jiménez ayudaban a crear ese espejismo por su incansable derroche en el rebote. El grupo de Pesquera cerró el primer cuarto por delante (16-23) y en el nacimiento del segundo estableció una máxima diferencia de nueve puntos (21-30) sin salirse del guión. Sin embargo, al arrancar la rotación, Alemania despertó del letargo. Navarro, máximo anotador en porcentaje del campeonato, había mandado hasta entonces. Pero fue marcharse al banco y a Nowitzki, máximo anotador del torneo en puntos totales, le faltó tiempo para reclamar el protagonismo. España frenó en secó. Encajó un parcial de 9-1 (30-31 min 18). El armisticio entre Navarro y Nowitzki duró lo que dura el intermedio, un cuarto de hora. El escolta azulgrana volvió a abrir fuego en la continuación en cuanto pudo soltar la mano y la selección hispana abrió hueco de nuevo (39-48 m.26). Nowitzki cortó el repunte español a partir de un triple, la mejor distancia germana en la noche serbia. La cesta del ala-pívot contagió a sus compañeros, sobre todo a Demirel. Una antideportiva de Jiménez sobre la estrella alemana encogió el parcial al límite (49-50) y, a raíz de ese empate técnico, España empezó a girar en torno a Calderón, Navarro y Fran Vázquez -por segunda noche consecutiva fundamental- en el bando rojo; en el blanco, alrededor de Nowitzki y Demirel. El bastión de los Mavericks era un dolor de muelas para la España. Nowitzki es uno de los mejores jugadores del mundo. Lo demuestra a ambos lados del Atlántico. Con él, la selección alemana vuela. En Belgrado voló a once puntos de distancia en un momento clave (70-59 m in36). España recuperó el pulso y llegó a tiempo de discutir la victoria. Por supuesto, para tirar del carro, Navarro. Veinticinco puntos sumaba el español y otros tantos el alemán un minuto y once segundos antes del final y 72-71 en el marcador. El vigésimo séptimo de Navarro hacía finalista a España (72-73 y 15 segundos). El vigésimo séptimo del teutón a los suyos (72-74 y 3 segundos). Fue el decisivo. Calderón buscó la canasta desde fuera y el balón solo encontró el hierro. España juega ahora ante Francia por el bronce ( 18.00 horas ). Alemania contra Grecia por el oro ( 21.00 horas ).