Xisco marcó el primer gol de los coruñeses en la Intertoto
02 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Un gol de Xisco a los 5 minutos, primero de la temporada en Riazor, abrió un flojito partido de fútbol contra un Buducnost muy mediocre. Lo cerraron Sergio en el 81 de tiro libre y Héctor en el 86 de cabeza. Los tres tantos llegaron gracias a la colaboración del portero rival. Es una lástima que el Dépor no aprovechase las manos de mantequilla de Bozovic (el titular no pudo jugar por sanción) y que no tirase más a portería, porque era un chollo lo que había bajo los palos. Con todo, el resultado debe ser suficiente para pasar a la siguiente ronda. La sincronía en los movimientos defensivos del equipo y ciertas intenciones en el posicionamiento. Pocas conclusiones más se pueden extraer del primer partido de la era Caparrós. En primer lugar, porque es muy pronto para adivinar cambios en el espíritu del conjunto. En segundo, porque no hubo un rival que pusiese a prueba realmente al Deportivo. El propio Caparrós avanzó al llegar que el dibujo táctico no experimentaría grandes cambios. Es lógico: el 4-2-3-1 no existe como sistema propiamente dicho. Es sencillamente una variante del 4-4-2 empleado por Caparrós, como lo era por ejemplo el 4-4-2 asimétrico de Irureta. ¿Qué cambia? Desde el punto de vista ofensivo, la ubicación de Valerón, recolocado más como segundo delantero que como mediapunta. Esto altera también la función de Sergio, que tendrá mayor responsabilidad al armar el juego. Parece que Sergio, o quien ocupe su lugar, tendrá mayor recorrido que antes. Lo demás, más clásico: cambios de banda entre Víctor y Munitis, agregaciones de un central en las jugadas de estrategia y quizá, eso sí, un intento de que los laterales lleguen arriba más veces. En cuanto a la transición defensiva, es imposible a esta alturas que el Deportivo trabaje y presione como quiere Caparrós. Por eso lo más interesante fueron sus indicaciones en el repliegue, muy trabajado en dos semanas de entrenamientos. Pero la clave del repliegue es el posicionamiento; desde dónde deben iniciarse los intentos de presión y robo. Parece que los jugadores asimilan bastante bien lo que quiere Caparrós. Las dos líneas de cuatro se cierran bastante juntas y basculan muchísimo. En ese posicionamiento incidió el técnico desde el primer minuto. Pero habrá que esperar algo más para ver precisión en las coberturas y, sobre todo, en qué número se hacen. Posiblemente bajo el precepto zonal de acumular el mayor número de jugadores posible en cada punto al que vaya el balón. Desde luego se adivina una intención rocosa para este Dépor, un intento por dotar al equipo de una solidez atrás que evidentemente no tuvo durante la temporada pasada. La anécdota del encuentro fue el socavón que apareció en el centro del campo, que obligó a parar el partido 4 minutos y en el que una pierna se hundía hasta la rodilla. Lo cerraron con arena los utilleros