El asturiano fue la sensación de la primera carrera del Mundial al remontar diez puestos y acompañar en el podio a su compañero Fisichella, ganador en Australia. Habemus coche. Renault ha dado primero en el Mundial del 2005 con un Fisichella sereno, un Alonso genial y ambicioso que le permitió escalar diez posiciones y acabar tercero, y un monoplaza que inspira seria confianza, al menos mientras el nuevo bólido de Ferrari continúa entre bastidores. Otra vez Alonso sudó más que nadie para hacer completa la felicidad en la escudería azul y amarilla. Con su actuación anunció su intención de aspirar al título de mejor piloto del 2005. Ayer le tocaba partir del puesto trece, víctima de una tromba de agua en la calificación del sábado. En apenas un pestañeo, adelantó tres posiciones tras el semáforo verde. Coincidió con su ex compañero, el díscolo Jacques Villeneuve quien, si bien dibujaba un camino de retroceso del cuarto al noveno lugar en las primeras vueltas, se empeñó en impedir el paso al español. Alonso, cargado de combustible hasta el alerón, necesitó acumular kilómetros para aligerar su peso y deshacerse del piloto canadiense que le secuestró durante 17 vueltas, un tiempo precioso que quizá le evitó hazañas más importantes. Mientras su compañero Fisichella iba primero, Renault ordenó a Alonso apurar la última gota de gasolina para ir acumulando una tras otra vuelta rápida. A 32 giros del final ingresó en boxes. La cosa iba de ex compañeros porque al incorporarse a la pista casi colisiona con Trulli, que mantuvo la sexta plaza por pocos metros. Pero el asturiano tardó mucho menos en adelantar al italiano en la misma zona que a Villeneuve. Quedaban 27 vueltas y, en el horizonte, Montoya, Barrichello, Webber, Coulthard y el inalcanzable Fisichella. No tuvo que recurrir a más adelantamientos para alcanzar la tercera plaza. Volvió a aprovechar el combustible del fondo del depósito. Los neumáticos Michelin se degradaban muy lentamente. Todo ello le permitió marcar más vueltas rápidas, entrar el último en boxes y salir por delante de Coulthard. Ya era tercero y tenía a Barrichello a menos de dos segundos. Pero a Renault le bastaba el premio. Alonso recibió orden de levantar el pie, su motor tiene que durar otros cuatro días en el circuito de Sepang. Con Fisichella ganador, el tercer puesto de Alonso era excelente. Más aún si Schumacher comienza el Mundial con un abandono.