Alguno de los registros vigentes en el atletismo gallego cumplen 40 años, la velocidad está anclada desde los ochenta y la evolución de las vallas paró en 1971
12 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?lgunos de los récords del atletismo gallego parecen instalados en el túnel del tiempo. El vigués Carlos Pérez mantiene los más longevos. Aquellos que están a punto de cumplir las cuatro décadas. La velocidad también está anclada. Tanto en hombres como en mujeres. Nadie contesta 20 años después a Isidoro Hornillos. Tampoco a Cristina Veiga, la lucense que en 1990 situó el listón actual del hectómetro autonómico en 12.03 s. Lo mismo se repite en las pruebas técnicas. Desde 1971 nadie ha desafiado los 400 vallas de Francisco Suárez Canal. Son datos que confirman que el atletismo, el gallego incluido, está a la baja. El primer puesto en el ránking de récords más antiguos corresponde a Carlos Pérez (Vigo, 1935). Casi 40 años después todavía presenta los mejores registros autonómicos en 20.000 metros, 25.000, 30.000 y la hora. El primero y el último datan de 1965. Los otros dos de 1969. Además, el vigués es uno de los deportistas gallegos más laureados de todos los tiempos, con tres Juegos y un puñado de campeonatos de España a sus espaldas. Carlos observa con extrañeza como sus marcas no han evolucionado tanto tiempo después. «Á xente antes gustáballe correr, hoxe prefiere outras cousas». Todos sus registros llegaron desde el más puro amateurismo. El comentario es compartido por el resto de plusmarquistas históricos. Isidoro Hornillos, que a la etiqueta de rey vigente de la velocidad en Galicia une su cargo de secretario técnico de la federación gallega, asegura que el problema de fondo está en el entrenamiento. «No sólo aquí sino en todos los sitios y además da la impresión de que existe menos espíritu de sacrificio. Yo entrenaba mucho. Cuando se lo cuento a mis alumnos de INEF se asustan». Considera que el nivel de trabajo de los jóvenes en la actualidad «deja mucho que desear». En el mismo contexto, Cristina Veiga tiene claro que el nivel del atletismo ha bajado en todas partes «y por lo tanto no es extraño que las marcas todavía se mantengan a día de hoy». Francisco Suárez Canal habla de dedicación, máxime en una prueba con tanto acento técnico como los 400 metros vallas: «É unha discipliña que a día de hoxe esixe dedicación e non é moi interesante».