Por el placer de correr

DEPORTES

Más de seis mil personas, entre adultos y escolares, participaron en la 28ª edición de la prueba pedestre ourensana, en la que de nuevo dominaron los africanos

07 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

San Martiño no faltó a a su cita en Ourense y se trajo su veranillo para que los más de seis mil participantes en la vigésimo octava edición de la carrera pedestre popular que lleva su nombre disfrutaran de una mañana soleada corriendo por las calles de Ourense. Fue quizás la carrera más concurrida de los últimos años. Una vez más, en el grupo de cabeza se impuso el imperio de los atletas africanos. Esta vez, el vencedor fue el keniata Keter Kamais, un especialista en cross que aspira a integrarse en la selección de Kenia y que dominó con autoridad en la prueba ourensana, recorriendo los diez kilómetros del trayecto en 28 min 49 s. Los trece primeros corredores en llegar a la línea de meta eran keniatas y eritreos. El mismo dominio se reprodujo en la carrera femenina, aunque con menor representación. La vencedora, la keniata Irene Kwambai (32 min 50 s), estuvo acompañada por dos compatriotas en el podio, la tanzana Josephina Deemay fue cuarta y la portuguesa Lourdes Vaz fue quinta. La mejor nacional y mejor gallega fue Natalia Raña _hermana del triatleta gallego_ que llegó con un tiempo de 37 minutos. Dominio africano La carrera pronto se rompió, a pesar de que no se corrió a un ritmo demasiado alto, en buena medida porque la temporada de atletismo no ha hecho más que arrancar y no es momento de sobreesfuerzos. Alrededor del kilómetro cinco, los africanos impusieron un ritmo mayor, con Kamais ya a la cabeza, pero seguido de cerca por Kiprono Menjo o David Kilei, ganador de una edición anterior. Un ritmo imposible de seguir para los corredores blancos. El mejor gallego, Jesús De La Fuente, iba primero al paso por la Ponte Vella, y lamentaba que no hubiera más competencia: «Es sorprendente que vengan tantos morenos, así es difícil; debería ponerse un poco veda. Sabemos que son los mejores, pero que vengan veinte entre hombres y mujeres, es mucho. Además, el dinero que ganan se lo llevan los mánager». En medio el pelotón popular, corría un atleta distinguido con diploma olímpico en Atenas. El marchador vigués Santi Pérez, octavo en 50 km. marcha en los Juegos, rompía su rutina de entrenamientos con su participación en la San Martiño. «El período invernal es pesado para el atleta. Estar aquí ha sido una experiencia bonita, me encantó y espero repetir», señaló. El marchador olívico apreció sobremanera el carácter popular de la carrera después de haber vivido el elitismo de unos Juegos Olímpicos. Y también hubo momento solidario, con los trabajadores de Valeo, empresa que anunció su cierre. La edición de este año de la carrera de San Martiño tuvo la novedad _recomendada por la Federación de Atletismo que tutela la prueba_ de separar en dos carreras a adultos y a escolares. Los niños y niñas pudieron correr a su ritmo y se vieron beneficiados por un trayecto más corto (cuatro kilómetros) aunque algunos participaron en la carrera larga. Entre los niños, se impuso Julio Docampo, de la AD San Roque de Viveiro y el ourensano Daniel Estévez fue segundo. En niñas, venció Lucía Esquerdeiro (AD San Roque).