Habitualmente el Gran Premio de Brasil era la tercera carrera de la temporada, pero este año le ha tocado cerrar el Mundial, un certamen que está decidido en sus dos apartados, constructores y pilotos, en favor de Ferrari y Michael Schumacher. A pesar de eso no le faltan ingredientes a la carrera brasileña. En el equipo Ferrari hay un piloto local que no ha ganado nunca en su país y, lo que es peor, su mejor resultado fue un cuarto puesto logrado al volante de un Jordan hace diez años. Barrichello, que este año ha ganado en Italia y China, tiene una buena oportunidad para conseguir la victoria. El año pasado, en el que logró la pole , no pudo concluir la prueba al quedarse sin gasolina. En todo caso, Michael Schumacher ya le ha dicho a su compañero de equipo que no le va a regalar nada. Por lo que respecta a Fernando Alonso será, sin duda, una de las atracciones de la carrera. La pasada temporada el asturiano acabó tercero sin poder subir al podio y le llevaron la copa al hospital. Esta vez quiere dar de nuevo que hablar, pero no por tragarse los restos de un Jaguar, sino por subir al cajón.