Vryzas se integra con humildad, a pesar de llegar como campeón de Europa. El griego afirma estar en listo para debutar mañana si Vázquez cuenta con él.
10 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?legó el fichaje mediático del Celta, el último que faltaba por incorporarse al equipo. Vryzas fue presentado ayer como nuevo jugador celeste y lucirá el número 18 en su dorsal. La condición de campeón de Europa del griego, titular indiscutible en la selección griega que dirige Otto Rehaggel, le convierte en el futbolista estrella de una plantilla que ha perdido a todos los nombres significativos que tenía en la plantilla de la Champions. A priori puede sorprender que un jugador con su cartel se digne a jugar en un equipo de Segunda División y a pesar de todo, Zisis Vryzas aterrizó con toda la humildad dispuesto a«ayudar en lo que pueda al Celta trabajando con profesionalidad como he hecho a lo largo de mi carrera», indicó en el acto de presentación. El delantero explicó como aceptó la oferta céltica: «No me encontraba a gusto en la Fiorentina. Su forma de jugar no encajaba en mis cualidades y a pesar de que conseguimos el ascenso, las cosas iban a seguir igual este año. Llegó entonces la propuesta del Celta y me convenció su proyecto, por eso acepté», declaró. El jugador griego destacó que siempre ha permanecido «varios años» en cada club al que ha pertenecido y manifestó su esperanza de que en el Celta ocurra lo mismo. A disposición Aseguró que físicamente llega en un buen estado porque viene de jugar con la selección griega e hizo pretemporada con la Fiorentina por lo que se mostró dispuesto a viajar a Gijón y debutar mañana mismo con su nuevo equipo: «Tengo que hablar con el míster y él decidirá, yo estoy a su disposición para lo que necesite», comentó. Vryzas rechaza el papel de líder que se le podría suponer debido a su trayectoria reciente: «Haré lo mismo que llevo haciendo en mis catorce años de profesional, que es entregarme al cien por ciento y dar lo máximo». Considera difícil hacer una comparación entre la Segunda División española y la italiana, en la que jugó: «El fútbol es diferente en los dos países. Aquí es más técnico y en Italia es más táctico y más defensivo», opinó. El internacional griego es un jugador que suele desenvolverse como segundo punta, al lado de otro delantero que también aporte goles, porque él no es un goleador acreditado. Su media de dianas es de seis por temporada. Es un futbolista de área, que juega bien de espaldas y va bien de cabeza por su envergadura. Comenzó su trayectoria profesional en el Xanthi griego, y después pasó por el Paok de Salónica, el Perugia italiano y la Fiorentina. Tiene actualmente 30 años.