El estadounidense, que sufrió para forjarse en los circuitos asiático, canadiense y japonés, resiste ante los favoritos y gana el Open Británico en el desempate con Els
18 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Decían los pronósticos que Todd Hamilton perdería el liderato del Open Británico ante el empuje de los mejores jugadores del mundo y los nervios que le produciría ver al alcance de la mano su primer título del Grand Slam . Pero el estadounidense, anónimo para el gran público, aguantó el asedio de los favoritos, firmó ayer 69 golpes para un total de diez bajo par y despachó en el desempate a Ernie Els. El campo de Royal Troon coronó a un campeón casi desconocido, que sorprendió como Ben Curtis el año pasado. Mientras Woods, Mickelson, Goosen y compañía se despedían del título, ahí aguantaba Hamilton. Para sorpresa de casi todos, pero con un aplomo impropio para un jugador sin galones en los grandes . Sólo su tercer bogey del día en la última calle dio a Els un putt de tres metros para llevarse su segunda jarra de clarete. Pero falló y vio como la regularidad del norteamericano, al par en el desempate en los hoyos 1, 2, 17 y 18, le daba el título. Hamilton, de 38 años, formado en la Universidad de Oklahoma y tres veces All America, se forjó en circuitos menos prestigiosos que el estadounidense. En 1992 ganó la Orden de Mérito del asiático, que disputó hasta el 2002, pero también se curtió en los calendarios canadiense y japonés, donde ganó sus seis únicos títulos hasta que logró la tarjeta de la PGA en su octavo paso por la escuela de clasificación. En su primer año en el circuito estadounidense, Hamilton ganó el Honda Classic -que también disputó el santiagués Ramón Bescansa-. Número 33 de la PGA y 56 del ránking mundial, llegó a su cuarto Open Británico después de fallar el corte en las ediciones de 1992 y el 2003 y terminar en el puesto 44 en la de 1996. Tan inesperado fue su título, que se pagará 500 a 1 en las apuestas. Woods, menos número uno Casado con Jaque, su novia desde su paso por el instituto, con tres hijos y aficionado al hockey y al baloncesto, Hamilton superó en el desempate al hombre más frío del golf actual, que había ganado el US Open del 94 y el British del 2002 en sendos desempates. Woods conserva el número uno mundial, pero con menos margen, y los españoles Jiménez y Garrido completaron un discreto torneo.