La hora del veredicto celeste

Juan Villar VIGO

DEPORTES

Al Celta no le queda otra alternativa que ganar al Barcelona, el equipo más en forma de la Liga, para seguir manteniendo serias opciones de permanencia

07 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El Celta rememora esta noche su tradición, esos partidos tensos de final de temporada en los que el objetivo es seguir en Primera División, con la afición volcada con el equipo. No está en juego una plaza en la Liga de Campeones o en la UEFA, como ocurría los últimos años, pero el duelo de hoy contra el Barcelona tiene tanta importancia o más para el celtismo, porque en definitiva, ¿qué es más importante, jugar en Europa o estar en Primera División? Lo primero es como un premio extraordinario, un postre jugoso, un caramelo, el tiempo de ocio, mientras que lo segundo es el alimento que permite sobrevivir. La respuesta es por tanto obvia. Y al final, si el Celta consigue dentro de dos semanas mantenerse en Primera, la fiesta del celtismo, el baño en la Plaza de América, se realizarán por todo lo grande como en los momentos de grandes gestas del club vigués, como cuando se entró en Europa o cuando se ascendió de Segunda a Primera. La alegría es siempre idéntica. Habrá un motivo de celebración, aunque la etapa previa haya sido en este caso diferente, de mucho más sufrimiento. Pero nadie debe olvidar sus orígenes humildes, y el Celta ha sido siempre un equipo sufridor. Esta filosofía era desconocida para la plantilla actual, diseñada para grandes empresas, y tardó en darse cuenta de que había que cambiar el chip. Lo consiguieron de la mano de Carnero y Sáez y en las últimas jornadas el Celta está ofreciendo lo mejor de sí mismo sin florituras, pero con solvencia. El mejor del momento En esta situación llega el Barcelona, el mejor equipo español del momento si uno se atiene a los resultados (diecisiete partidos consecutivos sin perder y catorce victorias). Y esta carta de presentación no tiene por qué asustar a los celestes, capacitados para romper la excelente racha azulgrana si sacan lo mejor de sí mismos. Los catalanes atraviesan por el mejor momento de la época post-Núñez. Sumarán casi con seguridad su quinta temporada consecutiva sin alzar un título, pro por fin de la mano de Rijkaard y Laporta consiguen dejar un buen sabor de boca en su afición. Pero todavía llegan con opciones a la Liga y saben que si ganan en Balaídos m eterán presión a Madrid y Valencia. El técnico holandés ha encontrado la fórmula para sacar el mejor rendimiento de su plantilla. La llegada de Davids en el mercado invernal ha sido fundamental porque con su trabajo en el centro del campo le ha dado equilibrio al equipo y ha descargado a otros compañeros como Xavi, que es el auténtico impulsor del fútbol azulgrana al que da lustre Ronaldinho con sus genialidades. Ha encajado todas las piezas incluso cuando falta algún insustituible como Puyol, que no llega a tiempo para jugar en Balaídos tras su lesión en el Bernabéu. En el Celta no estarán dos de los jugadores que mejor estaban rindiendo: Berizzo y Ángel. Carnero y Sáez han escondido sus cartas. Se especula con que sacarán un trivote para contener al Barcelona en el mediocampo y cerrar los espacios a la espera de que lleguen las ocasiones.