La deuda asusta a Totti

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez REDACCIÓN

DEPORTES

ALESSANDRO BIANCHI

El capitán y el director deportivo del Roma se enfangan en un cruce de declaraciones protagonizadas por la crisis económica, que podría forzar la salida del delantero

21 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Como en los tiempos de Nerón, Roma está que arde. Y a los romanos les está entrando el miedo. Primero, lo sintieron los seguidores del Lazio. Ahora, los del equipo que lleva el nombre de la capital de Italia. Su capitán y mejor jugador, Francesco Totti, dejó entrever anteayer que no podría no seguir bajo las órdenes de Fabio Capello la próxima campaña. Pero, en contra de lo que pudiese parecer, no es una mareante oferta del Real Madrid la que ha hecho dudar a la perla del Calcio, sino la precaria situación económica del club de sus amores, que debe (según la agencia EFE) unos 112 millones de euros (cifra inferior, sin embargo, que la reconocida por el Deportivo, unos 178 millones). Totti, confeso seguidor giallorosso está dispuesto a traicionar a su corazón para no estancarse en la vida. «No descarto que el de hoy -por ayer- sea mi último derbi ante el Lazio», anunció en la RAI. «Siempre he dicho que me quedaré en el Roma si sigue siendo un equipo competitivo como este año, pero si se convierte en un equipillo, en una Romita no sé si me quedaré; eso me preocupa», espetó el atacante en clara referencia a las declaraciones del director deportivo del club, Franco Baldini, en las que el mandatario había reconocido que «será difícil tener el año que viene un conjunto competitivo como el actual». Por si quedaba alguna duda de la verdadera causa de su posible marcha, Totti aseguró: «He escuchado lo que ha dicho Baldini y si un dirigente como él está preocupado por la situación financiera del Roma, te da un poco de miedo». El directivo se tomó el derecho de réplica y públicamente contestó al jugador, reconociendo que la continuidad del capitán no dependía sólo de los deseos del club: «Debemos llamar a las cosas por su nombre y si Totti tiene legítimamente el deseo de irse a jugar a otro equipo porque le asusta la idea de estar en un Roma no tan competitivo como el de ahora, pues siempre podríamos hablar». Al mismo tiempo, para evitar una espantada general (el argentino Walter Samuel fue el primero en querer marcharse cuando la situación de complicó), Baldini dijo que «el Roma no venderá a nadie y afrontará sus pasivos económicos sin reducirle tampoco los sueldos a los jugadores». Sin embargo, lo cierto es que el club adeuda varias mensualidades a sus futbolistas. En la sombra, planea un posible interés del Real Madrid por hacerse con los servicios de Totti, lo que serviría al mismo tiempo para salvar a la entidad romana. El otro camino es la venta del club, pero el presidente Franco Sensi ya asistió a dos intentos fallidos. Por un lado, el de los propietarios del club de baloncesto Lottomatica. Por el otro, el del grupo petrolífero ruso Nafta Moskva, que ofreció cuatrocientos millones de euros, pero se echó atrás asustado por las investigaciones de la fiscalía romana sobre las cuentas del club y las bancarrotas del Lazio y el Parma.