Roger Federer inicia su reinado

José María Guimaraens REDACCIÓN

DEPORTES

01 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Roger Federer (Basilea-Suiza, 8-8-1981) es el nuevo campeón indiscutible del Open de Australia. El jugador helvético aparecerá hoy al frente del escalafón mundial. En la final celebrada en el Rod Laver Arena de Melbourne Park, el suizo se impuso al ruso Marat Safin (86 ATP) por 7-6 (3), 6-4 y 6-2 en dos horas y quince minutos. Esta segunda conquista de un torneo Grand Slam (el primero lo ganó el año pasado en Wimbledon, frente a Mark Philippoussis) le reportó un premio de 730.000 euros. Federer fue muy superior a su rival en todos los órdenes. Safin acusó el desgaste físico de partidos anteriores y aunque en el primer set planteó una batalla abierta, después tuvo que ceder ante el constante empuje del vencedor. La estadística reveló la clara diferencia entre uno y otro, pues mientras Federer sumó 40 golpes ganadores, Safin no pasó de 19, y en cuanto a errores no forzados, el ruso cometió 41 por los 28 de su oponente. Con todo, el hecho de haber llegado a la final supondrá para Marat Safin una escalada en la clasificación hasta el puesto 31 ó 32. Roger Federer no ha necesitado de entrenador para salir adelante. Rotas sus relaciones con el técnico sueco Peter Lundgren, le ha bastado con seguir los consejos de su preparador físico Pierre Paganini para alcanzar la perfecta puesta a punto que le ha permitido conquistar el triunfo en el torneo australiano. Desde 1994 ningún jugador había conseguido ganar en Wimbledon y en Australia a la temporada siguiente. Aquel año lo logró Pete Sampras, actualmente retirado. Frente a Safin, Federer desarrolló un tenis de suficientes quilates para desarbolar al de Moscú. De nuevo el suizo volvió a arrodillarse para al mismo tiempo levantar sus brazos después de sumar el punto de la victoria. «Esto es algo increíble», dijo ante los periodistas. «Mi triunfo en Wimbledon fue como un sueño y también un alivio, pero ahora es otro tipo de sentimientos, muy agradables», añadió. Cree que el hecho de haber derrotado a Hewitt y Nalbandián le ayudó mucho en su camino hacia el título, «porque tenía récords negativos contra ellos». Sobre el hecho de que siga viajando sin un entrenador, demostró su sentido del humor al declarar: «Ahí sigo, buscando uno como si fuera un soltero». Por su parte, Marat Safin admitió estar un poco cansado para luchar contra Federer, para tratar de sostener su ritmo. «Noté que me faltaban energías para jugar de igual a igual», manifestó. Cree que tuvo la «oportunidad de romper en el primer set, y si lo hubiera ganado la historia podría haber sido diferente».