El Celta ya está más cerca de tocar el fondo

La Voz

DEPORTES

PABLO SÁNCHEZ

Los goles de Aloisi y Bakayoko hunden a los vigueses

06 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

izo dos goles el año pasado en El Sadar que metieron al Celta en Liga de Campeones y colocaron a Osasuna en puestos de descenso. Un australiano, John Aloisi, le marcó ayer dos tantos al Celta que instalan a su equipo en la Champions y acercan más al cuadro vigués al infierno. La intención de Lotina era plantear el partido de la misma forma que en Sevilla. Varió en los nombres propios con las entradas de Sergio, Jandro y Milosevic pero el objetivo era idéntico, evitar las entradas por las bandas de Valdo y Moha y tener una acumulación de jugadores en el centro que permitiese controlar a Bakayoko y Aloisi. Este último fue el primero en lanzar a puerta y probar la temperatura interna de Cavallero. El conjunto navarro es por algo el equipo menos goleado de Primera. Los de Javier Aguirre juegan al fútbol. Defienden con orden, circulan el balón con rapidez, utilizan las bandas para abrir el campo, presionan..., todo esto ya lo hacían el año pasado pero ahora por si fuera poco, también rematan. El «canguro» Aloisi, jugador que en su día eligió Lotina, había avisado de su capacidad. Aún no le habían visto saltar. Un extraordinario centro de Izquierdo lo aprovechó el australiano para dar un brinco y conectar un cabezazo de gol. Marcó y ahora al Celta ya no le valía agazaparse y esperar. Salir de la madriguera le dio pronto premio y eso ayuda. Una acción de estrategia con saque a balón parado encontró el tanto. Córner en corto para el buen centro de Jandro al segundo palo donde apareció Sergio y dejó con el molde a Sanzol. José Ignacio sin portero cabeceó a gol. Al inicio del segundo tiempo, un balón que recibió con metros Bakayoko le permitió llevarse a los rivales y brindar a Aloisi la posibilidad de marcar por segunda vez. Y no falló. El partido entró en un desenfreno. Vagner y Jesuli trataron de mejorar lo expuesto con escaso éxito. Osasuna fue listo y decidió replegarse. A la contra Aloisi le devolvió a Bakayoko su regalo anterior para poner el tercero. Luego Catanha acortó y lo celebró porque evitó cumplir un año sin marcar. No hubo más y cuatro victorias consecutivas después, el Celta se fue perdiendo de El Sadar.