El danés Michael Rasmussen, del equipo Rabobank, firmó la hazaña en la primera etapa de montaña de la Vuelta con final en Cauterets (Francia) y se impuso en solitario en una jornada en la que los favoritos entraron en un pañuelo e Isidro Nozal, aún sufriendo, mantuvo el jersey oro. La segunda plaza fue para el combativo colombiano del Labarca-2 Félix Cárdenas, siempre en cualquier refriega, a 55 segundos del vencedor, y la tercera para el sorprendente Manuel Triqui Beltrán, enorme en la contrarreloj de Zaragoza y con fuerzas todavía para escalar, después de la paliza que se dio en el Tour al servicio de Armstrong. El jiennense cruzó la línea con cara de sufrimiento a 59 segundos, y aún pudo meter algunos segundos a Luis Pérez, Unai Osa y el italiano Dario Frigo. Nozal sufrió una verdadera tortura en el ascenso a Cauterets. Ahora tiene a Beltrán cerca a 55 segundos y a su jefe de filas, Igor González, tercero a 1:21. Hubo batalla, y fuerte, en el Col del Aubisque. Dos ataques de Luis Pérez sembraron el pánico en el seno del Once. Heras se pegó al madrileño en la subida y junto a un pequeño grupo en el que también estaban el gallego Óscar Pereiro (Phonak) y los españoles Alejandro Valverde y Aitor Osa, abrieron un minuto de diferencia. Trabajo de Aitor González Le tocó trabajar al Once con el líder en cabeza en labores de persecución. Igor González a su lado y otros en proceso de desaparición, como Sevilla, siempre padeciendo, y Aitor González, quien al final salvó la cara. Casero nunca entró en carrera. Nozal tomó el mando una vez superado el descenso del Aubisque. El cántabro se puso a tirar como si de la contrarreloj de Zaragoza se tratase. Todo el mundo en fila a la busca y captura de Heras y compañía, cuyo grupo iba cediendo al impulso del tren amarillo del Once. A 14 kms de meta cumplieron el objetivo. La historia por delante discutía otro negocio. Rasmussen y Aitor Osa abrían la carrera con un duelo particular que estrenaron a 23 kms de meta. La octava etapa unirá Cauterets y Pla de Beret a través de 166,2 kms, la segunda jornada de alta montaña en los Pirineos y con final en alto propicia para los escaladores. Tres puertos de primera categoría, el Col del Aspin, el Peyresourde y el Portillon servirán de avanzadilla antes de afrontar el decisivo en Pla de Beret.