La plata de la perseverancia

La Voz X.R.C. | REDACCIÓN

DEPORTES

?lata con mayúsculas para Julio Rey en la prueba de maratón. El toledano estuvo en todos los frentes y respondió a cuanto ataque se fue sucediendo. En una carrera memorable, tan sólo le faltaron las fuerzas a puertas en la entrada del Estadio de Francia, cuando el marroquí Joauad Gharib dio un hachazo que le llevó en volandas hacia el oro marcando un registro de 2 h 8 min 31 s. El aviso de Julio Rey no era un farol. Había advertido en la víspera que se encontraba en un gran momento y que no permitiría que la historia de Múnich se fuera a repetir. Si en la ciudad bávara había obviado todas las escaramuzas, en París no dejó pasar ni una. Desde el primer kilómetro se puso al frente de todas las operaciones. Pese a todo, los primeros 30 kilómetros sirvieron en exclusiva para acelerar el proceso de selección. También para descartar de cara al triunfo al favorito Abera, que en ningún momento pudo acercarse al grupo de cabeza. Sí lo consiguió por momentos el keniata Rotich, pero tampoco era el día del hombre que acreditaba la mejor marca de la temporada. Era el sábado de Gharib y Rey. Los dos emprendieron un colosal mano a mano a partir del kilómetro 35. El marroquí siempre se mantuvo al frente con una zancada poderosa. El toledano jamás le cedió un centímetro en la persecución. Se mantuvo a la par del nuevo campeón hasta el mismo tartán de Saint Denis. Una vez en la pista de atletismo el africano se acordó de su paso por el medio fondo y dejó clavado al español. Julio Rey no pudo responder. Para entonces las piernas ya comenzaban a flaquearle. Bastante tuvo con mirar de reojo para saber la distancia que le sacaba al italiano Stefano Baldini, que realizó una fantástica progresión en los últimos kilómetros, para asegurarse la plata con un registro de 2.08.37. El resto de los españoles se perdieron en el interminable goteo de llegada. Chema Martínez fue décimosexto con 2.11.31, Alberto Juzdado el 48º, Cortés el 66º. ¿Y Alejandro Gómez? El único que no pudo cruzar la línea de meta. Después de marcar un buen registro como trigésimosegundo en los 30 kilómetros, acabó retirándose poco después. Claro que lo único importante es la cuarta medalla de un español en un maratón.