La ilusión impulsa al Dépor

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez ENVIADO ESPECIAL | VILALBA

DEPORTES

A falta de siete días para que expire el plazo para presentar la plantilla que defenderá al Deportivo en la ronda previa de la Liga de Campeones, presumiblemente ante el Rosenborg noruego, la incertidumbre es el sentimiento generalizado en la concentración de pretemporada del conjunto coruñés.

31 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Y no solamente en Vilalba, sino también en la plaza de Pontevedra. «Vivimos unas dificultades especiales», admitió el presidente del club blanquiazul anteayer, en la puesta de largo del equipo. La frase pretendía justificar la ausencia de movimientos de salida, y sobre todo, de entrada, en la plantilla de la presente temporada. El fútbol no está para demasiados excesos y el Deportivo no iba a ser una excepción. Sin embargo, el comienzo de temporada está siendo especialmente delicado y, por eso, Lendoiro apuesta por el discurso de la ilusión y la confianza en los componentes de la plantilla actual. Aunque antes de irse de vacaciones Javier Irureta solicitó algo de «savia nueva» para motivar a la plantilla. Por el contrario, ante la inexistencia de caras diferentes, no se motiva ni la afición, que acudió en menor medida de lo esperado al acto de presentación oficial y al encuentro ante el Oporto. El encuentro, que sirvió como homenaje a Juan Acuña, fue un buen reflejo del momento actual blanquiazul. Una semana de ventaja Ante unas gradas desangeladas, el equipo demostró que necesita un poco más de rodaje. El Oporto llevaba una semana de ventaja y se llevó el triunfo con excesiva facilidad. Lo advirtió Javier Irureta: «Fueron superiores físicamente, aunque nosotros deberíamos haber estado un poco más organizados. Nos han presionado muy bien». Todavía hay margen de mejora antes de la ronda previa de la Liga de Campeones, aunque existe menos tiempo para concretar una plantilla que permanece abierta en todos los frentes. El día 7 se termina el plazo para presentar la lista de jugadores que participarán en la eliminatoria. La sombra de Roy Makaay planea sobre este asunto. Y no sólo por su presencia en esa relación, sino porque su marcha puede condicionar el futuro de los que se quedarán (una representación del vestuario así se lo hizo saber al presidente blanquiazul el martes pasado) y de los que abandonarán el club. Javier Irureta, que prefería trabajar con 23 hombres (24, a lo sumo) y escuchó cómo el presidente se congratuló de tener «28 ó 30» en el plantel, debe esperar a que se concrete el futuro del delantero holandés para decidir acerca del de hombres como Walter Pandiani y aguardar algún refuerzo para las bandas para poder trazar así la composición del resto de los integrantes de la plantilla. Los propios jugadores también observan cómo se acerca el comienzo oficial de la Liga sin saber qué camiseta defenderán o incluso si vestirán alguna. Desde dentro, las cosas se ven de un modo más simple. Deportivo y Bayern de Múnich juegan al gato y el ratón, una partida de póquer de final incierto. Cábalas sobre el futuro Makaay, cuyo traspaso resulta casi inevitable, aguarda una llamada para abandonar definitivamente la disciplina del conjunto blanquiazul. Javier Irureta trabaja con lo que tiene hasta que haya movimientos y con una fecha en la mente: el 12 de agosto. Pandiani, Djalminha, Jaime y David Yáñez hacen cábalas (más o menos acertadas) acerca de su futuro... Todo sin olvidar que el club se juega su futuro inmediato en la ronda previa europea. Dentro de apenas 10 días.