No fue tan espectacular como prometía, pero consiguió su objetivo. El niño mimado de la natación estadounidense, Michael Phelps, consiguió el oro en los 200 metros mariposa revalidando así el título que consiguió en los Mundiales de Fukuoka (2001). La joven realidad de 18 años clavó a todos sus rivales en los últimos 50 metros consiguiendo la segunda mejor marca de todos los tiempos (1.54.35). Phelps ya había conseguido el récord del mundo en las semifinales el martes, con una de esas marcas que en realidad significan años y años de evolución: 1.53.96, superando el registro que él mismo poseía. Después de su exhibición en las semifinales, la carrera se planteaba como una lucha por la segunda plaza, mientras el verdadero interés residía en si Phelps era capaz de lograr la hazaña de superar su estratosférico registro. Sin embargo, el estadounidense pareció acusar el esfuerzo de las series clasificatorias y se quedó con unos 1.53.45 que hubieran sido récord del mundo si no lo hubiese mejorado el martes. La medalla de plata fue para el japonés Takashi Yamamoto y el bronce para el estadounidense Thomas Malchow. Tercer oro de Thorpe Poco después, Phelps daba el primer relevo en los 4x200 metros libres por Estados Unidos. Su aportación no fue suficiente para evitar el triunfo de un equipo australiano en el que Ian Thorpe culminó el oro aussie. La gran estrella de la natación mundial se permitió el lujo de hacer mejor marca en la prueba de relevos que en la final del martes de la misma distancia y estilo, tras la que el propio Thorpe no salió muy convencido. El Torpedo suma así su tercer metal dorado en estos campeonatos, y lleva camino de repetir los seis que logró en Fukuoka. El relevo español, mientras tanto, no tuvo ninguna opción, pero su marca les asegura su participación en los próximos Juegos Olímpicos de Atenas. Favorita Por su parte, Nina Jivanevskaia tendrá la oportunidad de resarcirse de su mal papel en los 100 metros espalda, donde únicamente pudo ser cuarta. La española gozará hoy de otra ocasión para llevarse una medalla tras conseguir su pase a la final de los 50 metros espalda. Y además, con el añadido de haber logrado en las semifinales el récord de España. Jivanevskaia, que en la ronda preliminar ya logró una buena marca, dejó el crono en 28.52 por los 28.58 que tenía desde los Europeos de Berlín de 2002. Es, además, la mejor marca del año. Nadie nadó más rápido que la española de origen ruso. Sus grandes rivales para la gran final serán la checa Ilona Hlavackova y la alemana Sandra Volker, que marcaron 28.62 y 28.79, respectivamente, en las semifinales. Jivanevskaia intentará lograr la primera medalla femenina en unos Mundiales. Otra chica que está haciendo historia para la natación es Roser Vives, que estará en la final de los 200 metros braza. La mallorquina no obtuvo una gran marca, 2.10.98, pero partirá con el sexto mejor tiempo de todas las finalistas. Será la tercera española que logre estar en una final del Campeonato del Mundo. «Si me lo dicen hace dos semanas, no me lo creo. Es un sueño hecho realidad», aseguró la nadadora.