Un mercado bajo mínimos

Miguel Piñeiro Rodríguez
Miguel Piñeiro REDACCIÓN

DEPORTES

Agentes y representantes futbolísticos analizan las causas del parón en el intercambio de jugadores, que por el momento sólo suma 74 millones de euros.

13 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El fútbol español vive su tercer año de aguda recesión, que se manifiesta en verano con el estancamiento del otrora multimillonario mercado de fichajes. Aunque ya son de conocimiento público las deudas que los clubes mantienen con sus empleados y con Hacienda, y las dificultades que tienen para firmar un contrato televisivo provechoso, los aficionados pueden constatar en la compraventa de jugadores las tremendas estrecheces económicas por las que atraviesan los equipos de sus amores. Las cifras no engañan. En el voluptuoso verano del 2000, la suma que se gastaron los conjuntos españoles ascendió a 445 millones de euros. Un tercio de esa cantidad, 145 millones, fue el dispendio de la pasada temporada. Este verano, los clubes han invertido por ahora sólo 74,2 millones de euros, incluyendo la bomba anual del Madrid, esta vez con Beckham, la única comparable a las de años anteriores. Indefensos ¿Cuáles son las claves para esta sequía? Varios agentes y representantes del fútbol español ponen el acento en los distintos problemas que los clubes vienen arrastrando en los últimos tiempos. «En estos momentos están indefensos sin un contrato de televisión», afirma Ginés Carvajal, que lleva en su cartera a jugadores como Raúl o Molina. «Sin ellos no tienen avales que presentar a los bancos», insiste. Además, la renovación de las vinculaciones con las empresas que gestionen esos derechos se está haciendo a la baja. «Después de los firmados hace cinco o seis años, los contratos actuales serán mucho más bajos», comenta Fernando Redondo, agente de Fernando Sales. Por el momento, Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Valencia, Deportivo, Villareal y Espanyol han renovado sus contratos. A los demás, los agrupados bajo el nombre de G-30, les esperan grandes dificultades para obtener un trato beneficioso. Las televisiones son conscientes de que tan sólo los dos equipos grandes de Madrid y el Barça dan beneficios en el pago por visión. Sin embargo, Carvajal insiste en que la televisión no resolvería todos los problemas, ya que «el déficit acumulado de los clubes está ahí». Apuntan a los ingentes endeudamientos de los equipos como otra de las razones para el frenazo del mercado. «Los clubes han confiado su gestión a manejar los recursos atípicos y no viven de lo que generan», apunta Lito Míguez. Nueva moda Ante las dificultades para cerrar traspasos, comienza a imponerse en España una moda exportada de Italia, la del intercambio de jugadores. Es una fórmula que en el país transalpino servía, de paso, para maquillar las cuentas de los clubes y cuadrar el balance de gastos e ingresos. «Aquí es prácticamente inviable por las altas fichas de los jugadores», confiesa Fernando Redondo. En Italia, futbolistas como Sergio Conceiçao ha pasado en poco tiempo por Parma, Lazio e Inter. Los tres, grandes equipos capaces de pagarle bien. En la Liga española, los descartes de Madrid y Barcelona son siempre inasumibles para el resto por sus altos salarios. Precisamente sobre este aspecto incide Gonzalo Arguiñano, representante de Joaquín: «Hay que convencer al jugador de que se olvide de esas fichas tan altas». Las cifras que cobran las grandes estrellas están ya bajo sospecha, aunque los que tienen todas las papeletas para las rebajas son los jugadores de clase medi a. «El futbolista bueno va a seguir generando y ganando mucho dinero, pero el resto...», anuncia Arguiñano. Lito Míguez va aún más lejos: «los representantes no podemos cobrar los que cobramos». Los agentes consultados alaban la tendencia impuesta por Laporta y su directiva en el Barcelona, conscientes del despilfarro del pasado y las dificultades del presente. La gestión poco profesional de los clubes y el exceso de fichas que mantienen son otras razones que se apuntan para la crisis. Los agentes discrepan sobre si la situación puede empeorar. Ginés Carvajal sostiene que el derroche «se ha atajado en el momento adecuado. Además, este victimismo la viene bien al fútbol, todos le han visto las orejas al lobo». Redondo, por su parte, cree que lo peor aún está por llegar, ya que los clubes ingresarán ahora menos de lo esperado de las televisiones. Propuestas