PUNTO DE MIRA | O |
08 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Algunos mandatarios del fútbol español actúan como en los tiempos de Franco, cuando a los periodistas se les advertía cómo tenían que publicar las informaciones; no era necesario respetar la realidad, sino ofrecérselas al gran público de tal forma que resaltara la gestión del que mandaba. Hoy en día, hay mucho de esto en el fútbol, llegándose a cesar a un entrenador a través del parte de las noticias, caso que le sucedió a Del Bosque, cuando recibió la llamada de que acudiese al Real Madrid estando conversando con J. J. ante los micrófonos de Antena 3; o este otro caso más reciente, conocido ayer, de que el presidente del Atlético de Madrid cesó por carta a Luis Aragonés. Así, por medio de una carta que llevaba un motorista oficial, Franco comunicaba a sus ministros que les había cesado, agradeciéndole a la vez «los valiosos servicios prestados a la patria». El conformismo era total y silencioso. En el caso de Luis Aragonés, no. El técnico no se resigna y ya dijo que la carta (al revés de aquellas del motorista) no sirve para nada. Ya amenazó con acudir a los tribunales.