Un director para La Academia

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez REDACCIÓN

DEPORTES

Perfil | Ángel Cappa | Tras ganar el campeonato peruano, el entrenador argentino regresó al Racing de Avellaneda.

15 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Vuelve el ayudante de Valdano. La sombra del actual director general deportivo del Real Madrid es demasiado alargada para Ángel Cappa (Bahía Blanca, 1947). Para todos, siempre será un eterno segundo que busca hacerse con un nombre en los banquillos del mundo, tarea que, por el momento, no ha logrado. Ahora, regresa a la dirección técnica (como llaman en Argentina a la labor del entrenador). Y lo hace por la puerta grande. Un histórico, el Racing de Avellaneda (la popular Academia), le ha brindado otra oportunidad en unos momentos de crisis, tras despedir a Osvaldo Ardiles. El sábado, Ángel Cappa debutó con empate ante Vélez Sarsfield (2-2). Lo consiguió desde el palco, ya que no ocupará el banco hasta el próximo torneo Apertura. «Viví el partido muy nervioso; merecimos ganar», reconoció el técnico en su segunda etapa en La Academia, cuatro años y medio después. Cappa debutó ante unos aficionados divididos por su fichaje (todavía hay quien le acusa de palabrero y fracasado) y mostró que el abanico de discurso se ha ampliado desde el «tengo el compromiso de que todos nos ilusionemos para la próxima temporada» hasta el inédito «para salir campeón hay que partir de una buena defensa». Claro que, Cappa colabora con el tópico cuando define a los futbolistas rivales como «contrabandistas de oxígeno», o cuando felicita a su jugador Maximiliano Estévez por haber estado «enchufado». Adalid del menotismo, Ángel Cappa defiende una discreta carrera como entrenador después de una mediocre trayectoria como pelotero. A pesar de haber ganado la Liga peruana del año 2002 con el Universitario, al ex técnico de Banfield, Huracán, Real Madrid, Las Palmas y Tenerife le pesa demasiado el tándem formado con Valdano. «Empezamos a trabajar juntos porque él tenía un nombre y le hacía falta experiencia. Una vez la tuvo y a mí me conocía alguien, nos independizamos», explica. «Mi sueño es hacer lo que quiero, poder entrenar, escribir, leer, escuchar música, ir al cine e incidir para cambiar la realidad y hacerla más justa y más humana», añade.