El Dépor naufraga en Basilea

La Voz

DEPORTES

El colegiado privó al equipo de Irureta de un clamoroso penalti sobre Luque

20 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Dos Deportivos, dos respuestas. El del triple pivote, perdido en la espesura de un primer tiempo horrible. El de los tres delanteros, con más llegada y bastantes más ideas, pero con el partido cuesta arriba y dificultades para penetrar en la reforzada estructura del rival. El Dépor se ha puesto contra las cuerdas en la Liga de Campeones con esta derrota, aunque no está muerto. Quedan nueve puntos en juego y al equipo le van los retos complicados. Más aún, tiene ese punto masoca que le lleva a dar lo mejor de sí mismo cuando todo parece más complicado. La clasificación es posible matemáticamente. Donato fue la respuesa de Irureta a la ausencia de Mauro.. Con el brasileño en el campo, el Deportivo mantuvo el esquema táctico con el que logró tres puntos en Valladolid. Es decir, el trivote a la más vieja usanza. Donato se convirtió así en el segundo jugador más veterano en la historia de la Champions, al jugar un partido con 40 años y 51 días. Ya sólo lo supera el griego Mitropoulos en la historia de esta competición. El control férreo que el Deportivo intentó ejercer en el centro del campo no impidió las acometidas del Basilea. La prueba, el 56% de posesión de los helvéticos en el primer tiempo. Esto fue así por dos razones. Primero, porque Makaay no tenía su día. El holandés generó dos ocasiones de gol con buenos desmarques, pero falló en el remate, donde suele ser letal. Y el Dépor perdió su mejor arma, la eficacia. Segundo, por las reiteradas imprecisiones y pérdidas de balón, que estuvieron motivadas por un campo impracticable. El balón rodaba como un plátano por el césped, y la dureza del campo hacía resbalar constantemente a los futbolistas. El Basilea sabía que podía sacar provecho de esas imprecisiones si metía el balón arriba, y así lo hizo para forzar situaciones de peligro, favorecido además por despejes defectuosos. Pero, curiosamente, el gol no llegó por una de las innumerables pérdidas atrás, sino por un resbalón arriba de Donato.. El contraataque se materializó como casi siempre. Es decir, con un disparo desde la frontal sin oposición. La estadística de goles en contra del Dépor en este tipo de acciones empieza a ser escalofriante. De todas formas, este invento del trivote tiene el mismo problema que tenía en la temporada 1999-2000: parte al equipo en dos y se quedan descolgados arriba Scaloni, Luque y Makaay, con los consiguientes problemas de abastecimiento y cierre que implica. Por tanto, tras el descanso, Diego Tristán por Donato y fin del experimento, porque para que se descuelguen tres hombres arriba es preferible que sean delanteros. Pero el entrenador del Basilea tenía bien estudiado al Deportivo. Vio enseguida la maniobra, y a los 50 segundos de la reanudación retiró del campo un delantero y reforzó el centro del campo para crear una superioridad. Y ahí volvió a tener un gran problema el Dépor, sólo superado por otro, el árbitro. Temmink se tragó un penalti a Luque. Y Valerón se quedó en el banquillo.