Gay: «Merecimos golear en la primera parte»
05 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los espectadores de la grada de tribuna de Pasarón se giraron ayer en varias ocasiones para ver con sus propios ojos la auténtica legión de jugadores granates que se reunían en su confluencia con el fondo sur. Estaban los que no habían entrado en la convocatoria, como Manu, al fin recuperado de su lesión de tobillo y con ficha federativa, o Curiel, pero también los tres futbolistas a los que el Pontevedra ha dado de baja estas Navidades: Óscar Bruzon, Jorge Ordóñez y Capi, los sacrificados en la renovación invernal, no se perdieron el partido. Había que ver en acción a los dos fichajes, los centrales Soria y Gordillo. El primero, aunque entró en la convocatoria, debió conformarse con ver el partido desde el banquillo; el segundo, fichado del Nástic, sí actuó los noventa minutos. «Jugó como sabemos que él juega, sin altibajos, y aunque ha terminado con los gemelos subidos por el estado del campo, ha estado correcto», decía tras el encuentro el entrenador granate, José Aurelio Gay. «Al final me he notado cansado», admitía el propio Gordillo, «no estaba acostumbrado a céspedes tan pesados. Pero poco a poco me acostumbraré», puntualizó. Primera experiencia En su primera experiencia en la Segunda B del noroeste, el central no notó demasiado cambio de estilo con respecto a los equipos del Mediterráneo. Contento con el aspecto de las gradas de Pasarón, Gordillo dijo que no le preocupa la proverbial exigencia del público: «Estoy aquí para que me exijan. He venido para ganar, sé cómo es esta afición y lo que quiere». «Merecimos golear en la primera parte», destacó Gay, que vio a su equipo «mejorado con respecto a los dos últimos partidos, el del Lanzarote aquí [acabó con empate sin goles] y el del Marino en Luanco [ganaron los asturianos]. Hemos vuelto a crear ocasiones, y hay que seguir así». «Tuvimos diez ocasiones en el primer tiempo, ocho de ellas entre los tres palos», insistió, «pero su portero [el ourensanista Elía] ha estado impresionante». Bajón tras el descanso Gay atribuyó el bajón del Pontevedra en el segundo tiempo al «estado del campo. Somos un equipo combinativo, y es difícil tocar así. Además, durante la semana casi no podemos pisar el césped, y eso nos perjudica», dijo, en referencia a los entrenamientos del primer plantel, que se realizan casi en exclusiva sobre hierba sintética, en Redondela o en la capital provincial. El técnico granate alabó el planteamiento del Ourense -«creo que los dos equipos hemos hecho un partido para disfrutar»-, admitió la existencia del penalti que el árbitro señaló a Luismi -«fue una jugada absurda»- y lamentó algunos errores de sus jugadores.