El fútbol es nuestro 11-S

GASPAR ROSETY

DEPORTES

LA VOZ

22 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

EL PARTIDO del pasado martes en Riazor demostró que el hombre es bueno por naturaleza. La unión de todos en beneficio de una cauasa justa resultó emotiva; las largas colas en las taquillas dejaron bien claro que el público sólo deseaba ayudar. Y lo mismo ocurre fuera y lejos de Galicia; no hay desplazamiento por carretera en la que no se vean autobusese y más autobuses con voluntarios para limpiar el chapapote. Incluso al terminar el partido de Old Trafford de hace un par de semanas, los ingleses nos decían «animo estamos con vosotros, podréis con ello». El deporte ha sentido la catástrofe en sus entrañas y así asistimos a iniciativas de toda índola y en cualquier parte del país: partidos, homenajes o colectas, porque todo es poco para Galicia. Las campañas, las pancartas, el recuerdo para la Costa da Morte y sus bellísimos alrededores llena los recintos deportivos. Contemplar a futbolistas de los equipos más modestos jugar ilusionados sobre el césped de Riazor fue todo un espectáculo, así como el intercambio de camisetas, botas y pantalones, en un acto de hermanamiento entre estrellas de la Champions y humildes jugadores de Tercera yRegional. Y volverá a hacerlo en Madrid, en esa ciudad que parece tener la culpa de todo y no pertenecer nunca a nadie. Será en el paseo de la Castellana y unirá a los gallegos con el resto de España, de Europa y del mundo a través del Celta, del Dépor y del Real Madrid. Madrid, una tierra despreciada por su aparente superioridad y por su presunta prepotencia, se ha volcado con Galicia. Es una lástima que sólo ocurran estas cosas en las desgracias y nos parezcan tan imposibles en lo cotidiano. Será un éxito de afecto contemplar lleno el Bernabéu para una razón tan justa. Todos unidos por el fútbol, por el deporte; tanto que hasta los admirables y admirados voluntarios pasan las noches en modestos polideportivos. Nuestro once septiembre despierta más amores que inquinas.