Sampras logró su quinto US Open ante Agassi, doce años después de su primera victoria en este torneo
09 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.De un plumazo y con la magia de su saque y volea, Pete Sampras le cerró la boca a quienes de un tiempo a esta parte le habían enterrado. En la final del US Open 2002, en ese duelo genuinamente americano, protagonizado con Andre Agassi, el que durante seis años consecutivos fue líder mundial, suscribió un marcador favorable de 6-3, 6-4, 5-7 y 6-4. Fueron dos horas y cincuenta y cuatro minutos de trabajo, recompensados con 900.000 euros. Quienes se pregunten el porqué desde el año 2000 Sampras no conseguía un título y las razones de su resurrección en Flushing Meadows despejarán sus dudas si comprenden que en este torneo Pistol Pete, como le llaman en el circuito, ha sido capaz de adelantarse lo suficiente a la red para aplicar la volea en el momento justo. En ese paso hacia adelante ha estribado el secreto del éxito del jugador. En cualquier caso, estamos ante un hecho llamativo: esa final entre dos viejos rockeros, que por lo que se ve nunca mueren, decantada a favor del que ha sido durante 286 semanas líder mundial, superando en su momento el récord de 270 semanas establecido por Ivan Lendl. Precisamente, Sampras creció a la sombra del mítico tenista checo. Nieto de inmigrantes griegos afincados en Chicago, Pete Sampras mereció ser considerado el mejor jugador de los últimos veinticinco años. Está claro que ha sido superior a sus rivales en la era open, iniciada en 1968. Integrado en su día en el programa de jóvenes valores de la Asociación de Tenis de Estados Unidos, rompió todos los esquemas con su exitosa carrera, bañada con nada menos que 64 títulos. En su día se propuso emular al australiano Rod Laver, su ídolo de siempre, y el caso es que ha llegado mucho más lejos. A los 17 años abrazó el profesionalismo y un año después tuvo la oportunidad de ejercitarse con Ivan Lendl, en la casa de éste. Fue un alumno tan aplicado que en 1990, con 19 años, se convirtió en el más joven campeón del US Open, tras derrotar, precisamente, a Andre Agassi. En aquella edición su andadura pasó por eliminar antes a Lendl y al mismísimo McEnroe. Pete Sampras cree que el tenis le ha robado la vida, pero entiende que el sacrificio ha valido la pena. En dos meses decidirá su futuro.